Jueves 05 de Julio de 2012
Argentina está plagada de dificultades, falencias, conflictos, problemas, trabas y de deformaciones institucionales, culturales, y morales. Es un disparate que políticos, gremialistas, piqueteros y sectores empresarios, diabólicamente prometan solucionarlos con acciones mágicas. El reciente paro gremial para eliminar el inicuo impuesto a las ganancias sobre el trabajo personal, aunque no es una prioridad nacional, es de legítimo derecho, incluyendo a los jubilados. Para bien de la Nación y fortalecer la economía de las familias argentinas, corresponde que las inversiones de trabajadores y jubilados en actividades productivas, viviendas y educación, sean computadas como pago a cuenta del impuesto. Se opone el gobierno, que despilfarra fondos, alimenta la corrupción y empobrece al país. Hay quienes consideran que la prioridad es poner orden en el país, lo que es una verdad. Esa reconstrucción social y cultural requerirá décadas y será alterada por la inevitable inestabilidad de la sociedad y sus cambios de humor. Los argentinos tienen urgencias de vida, aspiraciones insatisfechas, sin tener un horizonte de ilusión y esperanza, por lo que el "orden" carece de capacidad de convocatoria política. ¡Y la prioridad debe ser convocante!
La prioridad nacional es exportar para poder elevar los salarios. Además, combatir la corrupción gubernamental y enmendar la Constitución.
Marcelo Castro Corbat