Viernes 02 de Octubre de 2009
Estoy un tanto indignada con los choferes del transporte de pasajeros. Uso diariamente diferentes líneas (130, 133, 112) y veo por parte de éstos un trato con la gente algo intolerante: a veces las personas llegan corriendo a las esquinas para alcanzarlos y ellos pudiendo detenerse no lo hacen; gente que al poner sus monedas en la máquina para el boleto ocasional, la misma se las regresa por ser defectuosas, a lo que la mayoría de los choferes responde: "Te tenés que bajar". ¿Me tengo que bajar? ¿Pero cómo? ¡Si cuando juega un equipo de fútbol local, pasan 40 simpatizantes sin abonar boleto alguno! ¿Soy yo la que está equivocada? La función del chofer de ómnibus es manejar correctamente dicho coche, al servicio de la gente, ¿o no se pusieron a pensar que sin gente que tome dichos coches no hay dichos choferes? A ver si podemos hacer las cosas bien, no es muy difícil.
Erica I. Marconi, DNI 28.087.853