Sábado 03 de Julio de 2010
El Proyecto 13 es un programa pedagógico que data del año 1971, cuya finalidad es la de brindar una mejor calidad educativa a los adolescentes. Desde sus inicios las actividades realizadas en el marco de esta propuesta han arrojado resultados favorables y ha contribuido a la formación de la identidad institucional de las escuelas que la sostienen. Las diversas iniciativas llevadas a cabo por los docentes han surgido siempre en respuesta a conflictos o necesidades reales de los educandos. En una realidad socioeconómica tan compleja como la actual, nuestros alumnos hallaban dentro del establecimiento la contención, el acompañamiento y el seguimiento académico oportuno dentro de las los proyectos, tutorías y actividades planificadas dentro de este programa. A pesar de esta realidad, el Ministerio de Educación dictó el 30 de diciembre de 2009 la Resolución Nº 2216 a través de la cual dispone que todos los cargos del secundario correspondientes al Proyecto 13 se conviertan en horas cátedras, desarticulando de este modo el programa. Esta medida ha generado muchísimo malestar entre los docentes puesto que ha sido una acción totalmente inconsulta y arbitraria, que atenta contra la identidad de las instituciones que sostienen el proyecto. Asimismo, esta resolución modifica las condiciones laborales de muchos compañeros luego de haberse concretado la convocatoria a concurso en media. ¿Es esto legal? ¿Acaso es ético? Este dictamen atenta contra el sentido de pertenencia y el espíritu de concentración de carga horaria que paradójicamente defiende la actual conducción gubernamental y que tiene respaldo en la ley nacional de educación Nº 26.206, en la resolución ministerial 1955/09 y en el decreto provincial Nº 2719/08. Tras varios meses de lucha en defensa de este proyecto, los docentes no hemos podido escuchar ni una vez cuáles eran los fundamentos pedagógicos para desarticularlo. Los docentes de Proyecto 13 somos fieles defensores de las mejoras en la calidad educativa y apostamos día a día en nuestro trabajo a la misma. Exigimos entonces una respuesta convincente que aporte los fundamentos pedagógicos necesarios ante esta arbitraria postura que ha asumido el Ministerio. Defendemos el Proyecto 13 y pedimos conservarlo, dándonos la justa posibilidad de concursar por nuestros cargos.
María Alejandra Carreras
alecarreras@hotmail.com