¿Defensa del consumidor?
Hace pocos días me presenté en la Dirección de Comercio Interior (Mitre 930, 3ª piso), donde funciona la Secretaría de Defensa del Consumidor de la provincia de Santa Fe

Sábado 30 de Noviembre de 2013

Hace pocos días me presenté en la Dirección de Comercio Interior (Mitre 930, 3ª piso), donde funciona la Secretaría de Defensa del Consumidor de la provincia de Santa Fe. El motivo de mi presencia era presentar un reclamo contra una conocida agencia de viajes que tiene su sede en el centro de Rosario, en calle Rioja, y contra el mayorista Viajando de CLM, pues habiendo contratado un viaje a Puerto Madryn con un hotel cuatro estrellas, el pasado 13 de octubre, fui destinada a una habitación tan pequeña que no tenía lugar donde apoyar mi equipaje, además de estar poco ventilada. Aparte, el baño además de pequeño tenía el piso emparchado con cemento porque le faltaban cerámicos. Por lo demás, no había aire acondicionado ni ventilador de techo. Bajé a pedir un cambio de habitación, pero luego de esperar un buen tiempo, me dan una habitación muy confortable con vista al mar. Aunque, a los dos días, debía cambiar de habitación. Y volvieron a destinarme a la primera. Me ofrecieron otro hotel, pero este era de tres estrellas (yo había pagado por uno de cuatro), de modo que que no acepté. Y así pasé los cuatro días sin siquiera poder desarmar mi equipaje, Pasé muy malos momentos, pues tengo antecedentes de arritmia e hipertensión. En Defensa del Consumidor me dijeron que llenara un formulario pero que antes hablara con la agencia, pues tal vez así pudiera arreglar todo. Fui a la agencia, presenté el problema que tuve y la empleada, que no me atendió muy bien, me dijo que me llamaría por teléfono dos días después. Por supuesto, pasaron más de diez días y nadie llamó. Volví a Defensa y allí una señorita me dijo de mala gana que debía enviar una carta documento a la agencia intimándola. O sea que debía gastar dinero pudiendo ellos citar a los representantes de la agencia. Por lo demás, la misma empleada me dijo que no iba a lograr nada, pues bien o mal la habitación me la habían otorgado. ¿Y esta es la institución que dice defender al consumidor? ¿Para qué mantenemos con nuestros impuestos a la misma? Acostumbramos a criticar a los gobernantes, pero éstos son de la misma pasta que los habitantes de un país. ¿Qué podemos esperar?

Alicia Fernández
DNI F5.989.299

Contra la droga, educación

La droga es un problema del Estado, pero no podemos soslayar que también es nuestra responsabilidad. No podemos esperar a que nuestros jóvenes entren en ella porque después es casi imposible salir, y los tratamientos no sirven, porque si llegan, lo hacen tarde. Formo parte de un Club de Leones, el Rosario Luis Pasteur, que desde el 2009 ha organizado cursos (llevamos cinco) para capacitar docentes a fin de que puedan luchar con el flagelo al que se enfrentan. El último taller se dictó el 27 y 28 de septiembre de este año, a cargo de una entrenadora nacional: participaron más de doce escuelas de la periferia que trabajan en red junto a sus supervisoras: positivo y elogiable. Todos los asistentes adquirieron las estrategias necesarias para enseñar a los chicos qué es la droga y sus consecuencias. Pero por sobretodo, este programa, “Destrezas para la Adolescencia”, trabaja integralmente con los adolescentes para que logren la autoestima y autoconfianza necesaria para poder rechazar lo que, aún de “moda”, es perjudicial para su salud física y mental. Además trata de inculcar valores necesarios para sentirse completos y apreciados por la sociedad, como respeto y buen juicio para tomar decisiones y fijar metas; responsabilidad, buena comunicación personal, no a través de máquinas. Luchamos para que este programa entre en la currícula escolar, aún no lo conseguimos y se hace difícil imponerlo masivamente. Dependemos del Estado, las escuelas deberían tenerlo o disponer de otro similar. En fin, que se reconozca la necesidad de educar a los niños en este sentido y empezar cuanto antes, porque son cada vez más jóvenes los que caen en las redes de la droga. Estoy segura de que no todo está perdido. Mientras haya voluntades que quieran involucrarse en ayudar a los niños y cuenten con las estrategias necesarias, lo lograremos.

Erina Perla Cabales

El derecho
para todos

El estado de derecho hoy en día nos está apabullando a los argentinos. Con él vemos diariamente que en su nombre se están cometiendo tremendos errores, que tarde o temprano todos pagaremos. Porque si bien es cierto que es preferible el peor gobierno democrático que el mejor dictatorial, lo que yo observo es que ahora los dictadores son los abogados, que por el hecho de haber estudiado las leyes las manejan a su mejor conveniencia económica y personal, agrandando con el dinero de sus clientes sus economías. Es evidente que estos señores cada vez harán más dinero, como también la nómina de sus clientes cada vez será mayor. Pero bueno, puede ser también una manera de hacer democracia. Por otra parte, no hay mal que dure cien años, como se dice en el sentir popular, y nosotros los argentinos ya llevamos, entre gobiernos militares y democráticos, unos cuántos años. Pero fijense este detalle, en vez de tener más cárceles para meter presos a estos delincuentes que se están robando todo, cada día tenemos más abogados. Me parecería prudente que la República tuviera otros profesionales, como ingenieros, médicos, arquitectos, psiquiatras, entre otros. Lo lógico sería que se armara un consejo de notables a los efectos de evaluar seriamente qué tipo de profesionales necesita el país. Esos notables no necesariamente tendrían que ser todos profesionales, pues algunos también podrían ser figuras empresariales o deportivas, es decir cubriendo toda la masa civil que hace a una República en serio. El estado de derecho debe ser para todos, pero lamentablemente, como se está aplicando, en mi modesto entender, favorece a los delincuentes.

Armando Torres
DNI 6.047.844

Pasaje
Zabala

Se dice que lo mejor es darle su nombre a esa callecita en que vivió el poeta. Y es verdad, sería mostrar cariño y gratitud por Fabricio Simeoni, el poeta, el militante de la vida que hace unos días se fue al cielo rosarino del que habla El Tomi. Y sería homenajear, de paso, a la poesía y a la ética en una nomenclatura que guarece a varios de dudoso mérito. Pero la cosa puede mejorarse. Hay que recordar que allí también vivió durante tantísimos años, y allí murió y no hace mucho, otro poeta de la ciudad, otro gran poeta: Rubén Sevlever, premio Musto de Poesía 1995, y dueño en los años 60 de la mítica librería Aries, donde recalaban Saer, Ielpi, Padeletti, Oliva, Gola, Rosa, Ulla… Y bueno, no sería lo mejor homenajear a uno e ignorar al otro. ¿Por qué no evocarlos a ambos, en cambio, con un nombre como podría ser Pasaje de los Poetas? A nadie le cambiaría la vida. Pero estos señores imprescindibles que son los poetas, al fin son los primeros en joder con que limpiemos la nomenclatura urbana de nombres propios y recuperemos los viejos y poéticos topónimos cargados de humanidad. Y tienen razón.

Héctor Cepol
DNI. 6.004.403

Confidencialidad mal entendida

El ministro de Economía Axel Kicillof se amparó en “cuestiones de confidencialidad” para no dar detalles del preacuerdo alcanzado con Repsol para indemnizar a la compañía por la expropiación del 51% de YPF. En mi opinión, no cabe la confidencialidad cuando se trata del manejo de fondos públicos, dinero de todos los argentinos; en estos casos el pueblo no sólo tiene el derecho sino el deber de enterarse qué se trata en las conversaciones, cuál es el compromiso que se estaría asumiendo. Decía Julián Marías: “Hay que tratar públicamente las cosas públicas, si se quiere evitar la corrupción del cuerpo social”.

Jorge Augusto Cardoso
DNI 7.784.561

Gracias por no bajar los brazos

Hoy hace exactamente 27 días que a mi papá lo atropelló una lancha con varias personas a bordo a quienes no les importó darse a la fuga sin saber si mi papá estaba vivo, herido o si necesitaba ayuda. Hace 24 días que veo a mi viejo sufriendo día tras día, noche tras noche, curación tras curación, repitiendo con dolor ¿por qué no me ayudaron? ¿Cómo pudieron hacer esto? Nadie se merece algo así. Mi viejo es un hombre muy solidario, muy divertido, siempre con ganas de ayudar y enseñar todo lo que sabe a los demás, por eso él disfrutaba de su Escuela de Canotaje, una actividad a la que tal vez no pueda volver por mucho tiempo “gracias” a quienes lo chocaron y porque su recuperación será muy lenta. Mi viejo, como profesor, daba el ejemplo, por eso el día del accidente llevaba su chalecho salvavidas, su luz en la cabeza, el cabo en la proa. Pero lo atropellaron igual, a mucha velocidad y a 40 metros de la costa, a la vista de mi mamá que lo esperaba y vio todo. Doloroso es saber que hasta ahora nadie asumió su culpa, su responsabilidad. Eran varios y ninguno fue capaz de parar. Esto nos llena de impotencia, de dolor, de pensar lo mal que estamos viviendo. Hoy por hoy toda la familia, sus amigos, sus alumnos, estamos enfocados en él, en darle fuerzas y ánimo para seguir, porque mi papá deberá operarse otra vez de sus piernas. Esta lucha por un Paraná con más conciencia, con más humanidad, va a seguir. No es una guerra contra las lanchas, ya que a mi papá lo rescató gente que iba en otra lancha, a la que estaré agradecida eternamente. Gracias a todos por el apoyo hacia mi familia, gracias por leer y compartir esto. Pero sobre todo, gracias viejo por tu fuerza, tu lucha, por no bajar los brazos.

Eliana Santos
DNI 35.589.557

Agradecimiento a
Sanatorio Laprida

Quiero agradecer al Sanatorio Laprida por la atención con mi querida madre, quien en dos ocasiones estuvo internada en el mismo, hasta el día de su deceso, el pasado 18 de noviembre. Gracias al personal de guardia que fue tan amable y comprensivo con la situación que me estaba tocando atravesar. A todos los enfermeros y enfermeras del segundo piso, a las mucamas, camilleros. A la secretaria de piso, señorita Marta. A la médica residente Laura y al doctor Marcos Galaxi. Y en especial, a la doctora Liliana Giménez, humana, comprensiva, siempre con una sonrisa, con una palabra de aliento, aún en los momentos más críticos. Muchas gracias doctora por su humanidad y servicio a la comunidad.

Héctor Marcelo Bertrand
DNI 16.770.872