Martes 20 de Enero de 2009
Los dos jóvenes hermanos detenidos el sábado por el asesinato a puñaladas de su abuelo en barrio Ludueña fueron ayer a Tribunales para declarar. El mayor, Roberto López, de 20 años, se abstuvo de declarar por consejo de su defensor. Pero según trascendió Martín V., de 17, reconoció en el tribunal de Menores en turno que era responsable exclusivo del incidente.
El crimen de Jorge Blengino, un jubilado de 65 años, sucedió entre las 3 y 3.30 de ayer en Liniers 291 bis. Los muchachos arribaron a la casa del abuelo en apariencia a pedirle alojamiento para el más chico. Según lo establecido preliminarmente, Martín, se había abandonado la casa de la madre por una pelea. Recaló en lo de un amigo, pero también debió dejar ese lugar.
Llegaron a la casa del abuelo con la intención de pedirle que le permitiera a Martín vivir allí. Pero el jubilado tenía una relación tirante con el más chico: le reprochaba que no estudiara ni trabajara y en apariencia le negó espacio en su casa. Eso detonó una discusión que condujo al crimen. Blengino recibió 13 puñaladas: cuatro en la cabeza. Enseguida huyeron
El cuñado de los chicos, que vive en la casa del jubilado, salió a perseguir a los que escapaban. Según fuentes policiales, alcanzó a los sospechosos en Junín y Descartes. Ambos tenían la ropa manchada de sangre. Enseguida los detuvo la policía.
Roberto rehusó declarar pero volvió a quedar preso en la comisaría 12ª. Dijo que trabajaba en una empresa de refrigeración hasta hace un mes. Tiene un bebé de siete meses con una chica que trabaja en el bar de un sanatorio céntrico. La casa en la que viven pertenecía al abuelo que, según dichos de la familia, le había requerido que la desalojara porque la pondría en venta. De allí que la policía investiga si puede haber allí una motivación adicional para explicar lo ocurrido.