Lunes 29 de Junio de 2009
El policía que no fue a custodiar la casa de citas de Mendoza al 900 el 18 de junio pasado, el día que mataron allí al policía Emanuel Del Mastro, fue identificado y prestó declaración en la División Judiciales de la Unidad Regional II.
Se trata de un suboficial que trabaja en la comisaría 1ª, cuya identidad no trascendió. Tampoco se conocieron los motivos que esgrimió ante los encargados del sumario del homicidio para explicar su ausencia.
Esta cuestión no es un detalle menor para los investigadores policiales y judiciales del caso. Adquiere relevancia a raíz de que Claudia Ocampo, la madre de Del Mastro, sostuvo que su hijo no era el destinatario de los tres balazos que terminaron matándolo, sino que fue convocado de urgencia para reemplazar a otro uniformado, debido a que la mujer de este empleado había dado a luz ese día.
Es decir que, según ella, tomó el lugar en el que debió haber estado otro: acaso el destinatario originario para la agresión.
A su vez, fuentes de la pesquisa policial señalaron que las cinco mujeres que trabajan en el burdel no aportaron datos trascendentes que permitan avanzar en la investigación. "Las chicas no vieron el momento en que mataron al policía porque estaban dentro de una habitación", comentó el portavoz policial.
Fuentes policiales dijeron que el caso está en vías de esclarecimiento.