Miércoles 26 de Marzo de 2014
La periodista chilena Laura Elgueta Díaz ratificó ayer ante la Justicia argentina su paso durante la última dictadura por el centro clandestino de detención "Club Atlético", que funcionó en dependencias de la Policía Federal, e identificó a uno de sus torturadores como Enrique Arancibia Clavel, sindicado como autor del asesinato en Argentina del general trasandino Carlos Prats.
Elgueta Díaz dio cuenta del secuestro y desaparición de su hermano Luis Elgueta Díaz, y la desaparición de las dos hermanas argentinas Clarita Haydée y Cecilia Fernández, a comienzos de la dictadura en Argentina, en el juicio que lleva adelante el Tribunal Oral Federal 1 (TOF1) porteño por los crímenes cometidos en el marco del denominado Plan Cóndor.
Dicho plan fue instrumentado de manera conjunta por la dictaduras de Cono Sur en los años 70, para secuestrar y eliminar opositores políticos que se habían refugiado en países vecinos.
Varios de los integrantes de la familia Elgueta Díaz tenían militancia en la Unidad Popular (UP) del fallecido presidente chileno Salvador Allende, y tras el golpe que encabezó Augusto Pinochet la familia comenzó a ser perseguida.
Con posterioridad la familia logró salir hacia Buenos Aires, pero en 1975 es víctima de un allanamiento, indicó durante su testimonio.
La testigo recordó que en 1976 volvió a Chile en compañía de las hermanas Fernández y una de ellas, Clarita, entabló una relación sentimental con su hermano Luis, y ambos deciden comunicarse "a través de un teléfono indirecto" de una tía anciana en Buenos Aires, a quien los militares golpearon durante un allanamiento mientras gritaban "queremos al chileno".
La mujer les dio el domicilio de su sobrina y, en un allanamiento en julio de 1976, fueron violadas y secuestradas las hermanas Fernández y su hermano Luis.
La testigo dijo que de ninguno de ellos volvió a tener noticias, pero indicó que cuando fue secuestrada y llevada al centro clandestino Club Atlético, que funcionó en Paseo Colón, debajo de la autopista 25 de Mayo, su interrogador le aseguró que a Luis "lo llevaron a Chile porque tenía varias cuentas que pagar", en el vecino país.
La mujer, que viajó a Buenos Aires especialmente para declarar en el juicio, pudo identificar por fotografías que se difundieron con posteridad a dos de sus secuestradores, el subcomisario de la Policía Federal Antonio Benito Fioravanti y el fallecido agente de inteligencia chileno Enrique Lautaro Arancibia Clavel, quien fue condenado por el asesinato del general Prats y su esposa en Buenos Aires, mediante la colocación de un artefacto explosivo en su automóvil.
Respecto de las circunstancias que rodearon su secuestro, la testigo recordó que tras la desaparición de Luis, y mediante contactos de su familia, habían conseguido que su hermano Carlos y su esposa Sonia pudieran salir de la Argentina hacia México, donde su cuñada dio a luz un bebé.
En julio de 1976, Sonia viajó con la criatura para que la conozcan sus abuelos, en lo que consideró una actitud "imprudente", ya que tras su llegada se realizó un amplio operativo policial en la casa paterna y ella y su cuñada fueron secuestradas y llevadas al Club Atlético, donde las sometieron a sesiones de tortura.
Según dijo, su interrogador le aseguró que lo único que buscaba era "confirmar datos" y, ante una pregunta, le ratificó que a su hermano lo habían llevado a Chile "reventado".
También recordó que tras su liberación intentó tramitar una visa en el departamento de "extranjería", en la sede de la Federal de la calle Moreno, y que la mayoría de los policía que la atendieron habían participado de los operativos en su casa.
Testigos complican al juez Hooft
Susana Muñoz, esposa de Hugo Alanis, desaparecido en "La noche de las corbatas" en Mar del Plata, declaró ayer que el Juzgado de Pedro Hooft "rechazó el habeas corpus que se presentó por la desaparición de mi marido". Dijo que su esposo "fue secuestrado el 6 de julio de 1977. El día 8, mi suegro elevó un habeas corpus ante el Juzgado de Hooft y el 14 fue rechazado". La mujer declaró ante el Tribunal de Enjuiciamiento en el juicio político que se le sigue en La Plata al suspendido magistrado marplatense por su supuesta complicidad con la dictadura cívico-militar. También dieron testimonio del conocimiento de Hooft sobre los presos políticos el policía retirado de la Bonaerense Marcelo Blaustein, y Pedro Benito, integrante de la Secretaria de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires.