Declaraciones patéticas
Las declaraciones del secretario de Transporte de Nación muestran el estado de sumisión, o cómo el poder y el dinero transforma a una persona, perjudicando enormemente sus cualidades fundamentales.

Domingo 29 de Abril de 2012

Las declaraciones del secretario de Transporte de Nación muestran el estado de sumisión, o cómo el poder y el dinero transforma a una persona, perjudicando enormemente sus cualidades fundamentales. En efecto, Alejandro Ramos dijo (La Capital 21/4): "Tengo el orgullo y la suerte de estar al lado de un ministro como Julio de Vido, que es un fuera de serie por su capacidad de trabajo y su visión estratégica". Sabiendo que es el personaje más corrupto y perverso de esta degradación política que maneja el país, en su espalda está la sangre de 51 víctimas de Once, tragedia ocurrida por la negligencia y los escandalosos y suc¡os negociados manejados por él y que fueron denunciados, no sólo por políticos sino, también, por expertos y ex funcionarios de ferrocarriles. Y como mérito a su "lealtad", la presidenta lo premia al ponerlo a cargo de la YPF expropiada. Es como poner un zorro a cuidar un gallinero (de paso, digamos, nadie dejará de pensar que la expropiación de YPF fue sólo una cortina de humo o para mayores negociados) para tapar la escandalosa actuación del vicepresidente, que debería haberse ido hace rato; el rechazo, como correspondía, a la querella del gobierno por la tragedia de Once, cuando sabiendo que el gobierno es responsable y culpable de las muertes; la economía cayéndose a pedazos después del festival de subsidios para la conquista de votos en el 2011). Señor Ramos: sus palabras son vergonzosamente patéticas pues se hace cómplice de esta escandalosa y delictiva corrupción nacional.

LE 6.347.664