Decidido acercamiento de la Iglesia a divorciados y parejas homosexuales
La preparación del sínodo sobre la familia muestra la opinión de 114 episcopados. La tendencia, "acompañar y no empujar".

Viernes 27 de Junio de 2014

La Iglesia Católica promueve una "pastoral de misericordia" que comprende a convivientes, divorciados en nueva unión, parejas del mismo sexo y sus eventuales hijos, según confirmó ayer el Vaticano al presentar el documento para el sínodo sobre la familia que el Papa Francisco presidirá en octubre.

El cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario general del sínodo de los obispos, explicó que el "instrumento laboris" es el resultado de las respuestas al cuestionario de 39 preguntas sobre las nuevas realidades de la familia que el pontífice envió a los 114 episcopados del mundo.

El purpurado vaticano sostuvo que esas respuestas subrayaron la necesidad de "una pastoral capaz de ofrecer la misericordia que Dios concede a todos sin medida" y evidenciaron que la Iglesia tiene que "proponer y no imponer, acompañar y no empujar, e invitar y no expulsar" a divorciados, parejas que conviven y madres solteras.

Baldisseri recalcó que durante el sínodo, que se realizará en el Vaticano del 5 al 19 de octubre, serán consideradas de manera particular las situaciones de "convivencia y uniones de hecho, separados divorciados, divorciados vueltos a casar y sus hijos", de aquellos que se encuentran en condiciones de "irregularidad canónica" y de quienes piden casarse por la Iglesia "sin ser creyentes o practicantes".

Al referirse a los divorciados en nueva unión, el cardenal aseguró que "viven con sufrimiento su situación irregular" al no poder comulgar en las misas, por lo que la Iglesia "se siente interpelada a encontrar soluciones compatibles con su enseñanzas, que guíen una vida serena y reconciliada".

Asimismo, consideró "relevante" simplificar y agilizar los procesos judiciales de nulidad matrimonial.

Parejas del mismo sexo. Baldisseri dijo en relación con las parejas del mismo sexo que es necesario un "cuidado pastoral" de esta realidad, sobre todo pensando en "las cuestiones relacionadas con los hijos".

El documento en ese sentido reveló una negativa explícita de los obispos del mundo a la adopción de niños por parte de homosexuales, aunque hay una recomendación para que las parejas que pidan el bautismo "sean acogidas con el mismo cuidado, ternura y dedicación".

Los obispos admiten que hay un amplio malestar entre los católicos por la visión que tiene la Iglesia sobre el matrimonio, la familia y la sexualidad. Hay muchas personas en el mundo que no pueden entender por qué los que se divorcian y se vuelven a casar no pueden tomar la comunión, mientras que los ex obispos sí lo pueden hacer. Y por eso apunta que los católicos se sienten frustrados y excluidos.

Además señala que la postura de la Iglesia Católica frente a la anticoncepción es muy criticada. Según el documento, los creyentes consideran que "la valoración moral de los diferentes métodos de planificación familiar" son una intromisión a su vida íntima y una limitación a la libertad de pensamiento.

El texto apunta asimismo que la Iglesia debe modificar su posición en la lucha contra el VIH/sida. "Se trata de acompañar los dramas que marcan profundamente la vida de innumerables personas", escribieron los obispos.

El documento titulado Instrumentum laboris, de 90 páginas, se basó en una encuesta entre las 114 conferencias de obispos nacionales realizadas por encargo del Papa Francisco.

"Hablamos un idioma que las personas no entienden y damos respuestas a preguntas que nadie nos hizo", dijo el arzobispo de la localidad italiana de Chieti-Vasto, Bruno Forte, uno de los encargados de preparar los sínodos que se celebrarán en octubre de 2014 y octubre de 2015. En esta última reunión se propondrán cambios sobre los cuales Francisco tendrá la última palabra.