Domingo 11 de Abril de 2010
Catamarca.— La justicia catamarqueña resolverá mañana el pedido de Guillermo Luque para acceder al beneficio de libertad condicional, luego de cumplir los dos tercios de la condena a 21 años de cárcel que le impusieron por el asesinato de la estudiante María Soledad Morales. Así lo confirmaron fuentes judiciales que señalaron que la decisión estará a cargo de la jueza de ejecución penal Alicia Elizabeth Cabanillas.
Luque cumplirá hoy con los dos tercios de su condena, ya que pasó 14 años de prisión como acusado en el caso María Soledad. Y, ante el pedido de su defensa, la magistrada ya cuenta con todos los informes pertinentes de las autoridades carcelarias y judiciales que dieron el visto bueno para la liberación del condenado, como también el fiscal de Instrucción que se expidió a favor de otorgarle el beneficio legal.
El hijo del ex diputado nacional Angel Luque ya goza de un régimen de semi libertad, al cual accedió en 2003 cuando se le otorgó el permiso de salidas laborales para cumplir funciones en una escribanía.
Acuerdo.Por su parte, el abogado de la familia Morales, Luis Segura, aseguró que "si Luque logra su libertad es porque la ley lo prevé así", ante el conocimiento público de su inminente libertad.
En declaraciones a la prensa, el profesional dijo que “si Luque está en condiciones judiciales y legales de obtener su libertad es porque ha cumplido dos tercios de la condena y porque la Justicia ha evaluado que su conducta mientras estuvo en la cárcel fue excelente. Entonces no hay mas nada que decir porque la ley lo prevé así”.
El letrado destacó además el gesto de Ada y Elías Morales, padres de María Soledad, de acatar sin revanchismos lo dispuesto por la Justicia, pues “los particulares no podemos ir mas allá de lo que establece la ley porque el mecanismo por el que Luque saldrá en libertad está así previsto”.
Finalmente destacó que “hay un acatamiento a la ley por parte de Ada y Elías y esa es su manera de honrar a su hija, porque la muerte de María Soledad fue muy injusta”.
Aberrante. La noche del sábado 8 de septiembre de 1990 María Soledad fue con un grupo de amigas a la discoteca Clivus, donde se organizaba una fiesta para recaudar fondos para el viaje de egresados de su colegio. A las 9.30 de lunes 10 de septiembre, tras la denuncia de sus padres ante su desaparición, su cuerpo fue encontrado en las afueras de la ciudad, semidesnudo, con el rostro desfigurado y con signos de violación.
Desde un primer momento las investigaciones fueron demoradas y manipuladas. Se tardó más de dos meses en abrir la investigación judicial y, una vez que la Justicia intervino, el favoritismo hacia los posibles involucrados fue evidente.
Escándalo. En esas condiciones, quien era diputado nacional por Catamarca, Angel Luque, declaró que si su hijo hubiera sido el asesino, el cadáver no habría aparecido. El escándalo llevó a la expulsión del diputado del Congreso y a que en 1991 el gobierno nacional, a cargo entonces de Carlos Menem, interviniera primero el Poder Judicial de la provincia y luego los poderes ejecutivo y legislativo, destituyendo al gobernador Ramón Saadi, continuador de una larga tradición de mandatarios de su familia y aliado principal de Menem.
La intervención federal a la provincia, que incluyó el envío del comisiario Luis Patti para aclarar los hechos, también demostró una evidente falta de voluntad de resolución del caso. En esas condiciones, en 1996 se inició el juicio oral por el asesinato y los imputados fueron Guillermo Luque y Luis Tula, quien había sido novio de la víctima. La televisión nacional dio amplia cobertura al juicio transmitiéndolo en directo y registró en detalle los gestos de los jueces, que evidenciaron una actitud parcial frente al caso, lo que produjo un nuevo escándalo que llevó a la anulación del juicio.
En 1998 se realizó un nuevo juicio, cuando las condiciones políticas en el país y en la provincia habían cambiado, y el 27 de septiembre de ese año Guillermo Luque fue condenado a 21 años de prisión por el asesinato y violación de María Soledad Morales, en tanto que Luis Tula fue condenado a 9 años de prisión como partícipe secundario del delito de violación. El tribunal ordenó asimismo investigar el encubrimiento, pero esa orden nunca fue cumplida. El encubrimiento potencialmente puede alcanzar a la plana mayor de la policía catamarqueña, el ex gobernador Saadi, el subcomisario Luis Patti y el propio ex presidente Carlos Menem.