Jueves 06 de Junio de 2013
Familias desesperadas fueron rescatadas de los tejados por helicópteros, los torrentes arrastraron los autos y los diques fallaron sin aviso ayer mientras las inundaciones azotaban Europa central y la convertían en un enorme mar interior.
Decenas de miles de personas tuvieron que ser evacuadas en Alemania y la República Checa y plantas químicas a lo largo de los poderosos ríos Danubio y Elba se apresuraron a cerrar.
Cerca de la ciudad alemana de Deggendorf, al sureste del país, dos diques se rompieron en los ríos Danubio e Isar y sus furiosas aguas envolvieron casas cercanas. Una autopista del sur de Alemania desapareció bajo las aguas turbias, que arrastraron los coches, y sólo la parte superior de algunos camiones se asomaba por encima de las aguas.
Los bomberos dijeron que más de 19.000 personas fueron evacuadas por las inundaciones en la República Checa.
En la ciudad oriental alemana de Halle, el centro de la ciudad se inundó a pesar de los esfuerzos frenéticos para protegerlo con barreras de sacos de arena. Los 30.000 residentes deben abandonar sus hogares ya que el río Saale alcanzó su nivel más alto en 400 años.
En la República Checa, las autoridades dijeron que esperaban que el agua en el Elba alcance esta madrugada los 11 metros en el norte del país, casi cuatro veces su altura habitual.
Después de inundar partes de Praga, la crecida del Elba se dirigía ahora al norte hacia Alemania, en particular hacia la ciudad de Dresde, en donde fueron evacuadas centenares de personas. El río, que se espera alcance su pico durante esta madrugada, estaba unos 7 metros sobre los niveles normales ayer.
En total, 16 personas han muerto desde el inicio de las inundaciones la semana pasada, incluyendo ocho personas en la República Checa, cinco en Alemania, dos en Austria y una en Eslovaquia.