Viernes 09 de Marzo de 2012
No son pocos, ilustrados o legos, quienes en las últimas décadas vienen advirtiendo sobre la degradación de nuestro sistema educativo, predominantemente por la injerencia ideológica de políticos gobernantes. Naturalmente, están los que dudan tomándolas como
teorías tendenciosas. No es así, esta evaluación es confirmada por resultados tangibles. No pocos de las generaciones que hoy ocupan posiciones dominantes en diversas áreas de la sociedad son su producto: genuflexos, pérfidos, sobornables, traicioneros, sin valores morales, corruptos, venales, fatuos, ineptos, deshonestos y antidemocráticos, formados por este sistema educativo, son hoy gobernantes, políticos, jueces, pseudoperiodistas, sindicalistas y otros, cuya acción termina corroyendo las instituciones del país. No debemos sorprendernos del actual estado de decadencia del país, seguirá hasta que no recuperemos nuestro sistema educativo, sustrayéndolo a la acción de los políticos. Escuelas y universidades han dejado hace tiempo de formar seres con principios y valores morales que hagan a la dignidad de las personas.
Emilio Zuccalá,
Licart29@yahoo.com.ar