Miércoles 16 de Junio de 2010
Una mujer que intentó someterse a un aborto terapéutico en Mar del Plata ante la imposibilidad que tenía su hijo de sobrevivir tras el nacimiento debió esperar casi dos meses para interrumpir su embarazo por la negativa de los médicos a realizar la práctica y las demoras que generó la actuación judicial.
La mujer, patrocinada por el abogado José Luis Zerillo, tuvo que recurrir a la Justicia en su quinto mes de embarazo luego de que médicos de hospitales locales se negaran al aborto terapéutico, tras lo cual debió esperar 45 días para que un juez civil autorizara la intervención.
Así, el sábado último la mujer fue sometida a un parto inducido y el niño falleció a los pocos minutos de nacer, como habían previsto los médicos que le diagnosticaron síndrome uretral posterior, una insuficiencia renal aguda neonatal.
Zerillo explicó que con el pedido de la familia a los médicos "lo que se buscaba era lo menos perverso" y dijo que su clienta "vivió este tiempo muy angustiada por la espera". l (DyN)