Deberán instalar paneles solaresen los edificios públicos de la ciudad
Lo aprobó el Concejo para nuevas construcciones. Apuntan a energías limpias y renovables.

Domingo 10 de Julio de 2011

Los edificios públicos que se construyan en adelante en Rosario, los que se reciclen y las viviendas sociales deberán contar con paneles que capten energía solar para la producción de agua caliente sanitaria. Así lo aprobó por unanimidad el Concejo en su última sesión en base a un proyecto presentado por el ARI, junto al Taller Ecologista de Rosario. La norma no tiene efecto retroactivo y entra en vigencia en seis meses.

El impulsor de la iniciativa, el edil Oscar Greppi, aclaró a LaCapital que su intención era "que la exigencia sea para todas las construcciones, pero el Ejecutivo no estuvo del todo de acuerdo. Para garantizar su sanción después de tantos años, aceptamos que sea obligatorio inicialmente para las dependencias públicas y que para más adelante el municipio analice la viabilidad de extenderlo a los privados".

La propuesta original fue presentada en 2005 por el entonces concejal arista Pablo Javkin. El ahora diputado provincial celebró la decisión del cuerpo a través de la red social Twitter destacando que de esta forma "Rosario se convierte en una de las primeras ciudades en dar su aporte concreto a la lucha contra el calentamiento global, en el camino de un futuro energético limpio y sustentable".

Según el Taller Ecologista, en promedio, un metro cuadrado de captador solar como el que se promueve instalar evita aproximadamente la emisión a la atmósfera de una tonelada de dióxido de carbono por año, lo que equivale a un coche circulando 25 kilómetros al día.

De acuerdo al texto aprobado, las instalaciones solares deberán proporcionar como mínimo un aporte del 50 por ciento de la energía necesaria para el calentamiento de agua de utilización sanitaria del sitio estatal. Greppi destacó que el costo de un panel solar oscila los 3.200 pesos, "muy similar al valor de un termotanque". El edil también resaltó que la ordenanza promueve la creación de fábricas de paneles "para que no deban ser importados".

Para los ecologistas locales, "la sustitución de los combustibles fósiles por la captación de energía solar permite disminuir la emisión de gases de efecto invernadero y tiende también a una reducción de la contaminación" ambiental.