Deberá pasar 8 años en la cárcel por estrangular a su ex pareja
Un pescador de 34 años fue condenado a 8 años de prisión por el crimen de su ex pareja, una mujer de 28 años a quien atacó a golpes y luego estranguló en su casa de la villa Las Ranas, en Arroyo Seco. El acusado negó haber tenido la intención de quitarle la vida a Carina Roxana Parodi e incluso llamó a una ambulancia al comprobar que la mujer no reaccionaba tras la agresión.

Sábado 16 de Mayo de 2009

Un pescador de 34 años fue condenado a 8 años de prisión por el crimen de su ex pareja, una mujer de 28 años a quien atacó a golpes y luego estranguló en su casa de la villa Las Ranas, en Arroyo Seco. El acusado negó haber tenido la intención de quitarle la vida a Carina Roxana Parodi e incluso llamó a una ambulancia al comprobar que la mujer no reaccionaba tras la agresión. Pero a criterio del juez de Sentencia Julio García, el hombre no pudo desconocer que la compresión sobre el cuello de la víctima podía matarla.

Con ese fundamento, el juez de Sentencia Nº 6 impuso 8 años de prisión a Antonio Omar Giménez, un hombre de condición humilde y escasa instrucción que está preso desde el día del crimen, ocurrido el 25 de mayo de 2007. Fue sentenciado por el delito de homicidio simple, como había pedido la fiscalía.

Carina y Antonio se habían separado unos meses antes del fatal desenlace. Según contó la hermana del imputado en el juicio, habían tenido cuatro hijos. Dos vivían en Chaco —de donde era oriundo Giménez—, uno en Arroyo Seco y otro había fallecido. La noche de aquel viernes él se había encontrado con un amigo durante una fiesta en el santuario del Gauchito Gil y lo invitó a comer pescado a su casa de Independencia al 1800.

Testigo clave. Su amigo, Víctor O., contó que mientras estaban cenando golpearon la puerta de la vivienda. Cuando el dueño de casa fue a abrir se encontró con su ex pareja y la hizo pasar. Se sentaron a conversar en la cama y Giménez acusó a la mujer de haberle pisado a su gato. Por esa nimiedad comenzaron a discutir.

"De repente Giménez comenzó a pegarle cachetadas y luego piñas en la cara. La mujer cayó de cabeza al suelo", detalló Víctor. El testigo aseguró que él lo tomó del cuello y lo empujó hasta la puerta, pero el dueño de casa lo sacó de la habitación y le dijo que "no le iba a pegar más". Al rato volvió a entrar y advirtió que Giménez intentaba que la chica oliera un frasco de colonia sin reaccionar.