Martes 28 de Mayo de 2013
El nuevo papel alfabetizador de la escuela tras la irrupción de la tecnología y las redes sociales será el eje del debate del IV Foro Latinoamericano de Educación que delibera desde ayer hasta mañana en Buenos Aires.
El foro "La escuela ante nuevos desafíos: participación, ciudadanía y nuevas alfabetizaciones" reunió a especialistas en educación, organizado por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y la Fundación Santillana.
Miryam Southwell, especialista en Educación de la Universidad de La Plata e investigadora del Conicet, dijo a Télam que "en el nuevo rol alfabetizador de la escuela la cuestión de la formación de ciudadanía debe cobrar una identidad central" en los jóvenes. Esto se debe a que actualmente "la escuela se concentró en los aprendizajes de escritura y matemáticas y envió este tema a un lugar más complementario", explicó.
"La formación de ciudadanía adquiere un concepto particular con la explosión de las redes sociales. Esto implica habilitar en los jóvenes una dosis de autonomía y pensamiento crítico, y que armen sus propias propuestas", dijo la especialista. Southwell aseguró que "actualmente la escuela transmite "una noción de autonomía, de juicio propio, como una repetición de lo que la propia escuela inculca". "Entonces las soluciones quedan truncas porque los alumnos repiten la ideas del mundo adulto de lo que significa ciudadanía", cuestionó.
La especialista aseguró que los jóvenes "son más creativos y manejan el mundo digital de manera más natural" y, en este sentido, el papel del adulto "debe estar vinculado a un verdadero aprendizaje, darles autonomía sin dejar solos a los jóvenes frente a las industrias culturales".
"Hay una imagen demasiado taxativa de los estudiantes como portadores de todo lo nuevo y la escuela como algo estancado, viejo y vetusto, en una posición de falta y de carencia. Pero no todos los jóvenes son en forma homogénea productores de cultura ni la escuela es portadora de todo lo viejo", explicó Southwell.
La especialista manifestó que los docentes "deben reforzar su rol de mediadores y fortalecer la confianza y el acompañamiento en los jóvenes, para que puedan improvisar e interactuar e impulsarlos a ser productores de cultura y no meros reproductores".
"Para ello el docente debe estar atento a lo que experimenten sus alumnos, tener un vínculo más humano e impulsarlos a desarrollar estrategias propias", prescribió.