Sábado 13 de Marzo de 2010
El domingo 7 de marzo pasado, a las 15.10, circulaba por Cafferata, con luz verde. Al pasar esquina San Juan, una motocicleta guiada por un chico y acompañado por una joven, que venían por esta última arteria a gran velocidad, quieren cruzar en rojo y me impactan lamentablemente en el guardabarro izquierdo. En la brutal caída, la chica al parecer tuvo fractura de fémur y el desaprensivo conductor escoriaciones varias leves. Desciendo rápidamente, para procurar la atención de las víctimas. Llamo al 911, me derivan al 107 (Sies) y en 10 minutos estuvieron en el lugar.
Felicitaciones, pero no puedo decir lo mismo con el personal de la Comisaría 6ª, que tardó 50 minutos (están a 4 cuadras). Ya en la seccional, en ningún momento me identifiqué como personal superior de la policía de Santa Fe; el trato para con mi persona era descortés y grosero. Un personal femenino me tomó mis datos y me hablaba entredientes, realmente no le entendía, y observo con asombro que sobre el labio superior tenía colocado un "pircing". Le pido un vaso con agua a la oficial de guardia, me loda y me dice: "Afuera hay una canilla...". Imagínese, el agua a punto de hervir. A la fuerza me tuve que identificar como policía y ahí fue otro el trato. Por supuesto que no tiene que ser así. Gracias a Eduardo (testigo del accidente) y a Manganaro (amigazo) que me contuvieron. Camaradas, todavía están a tiempo de cambiar su actitud: traten bien al público, con respeto, cortesía y humildad. Ustedes pueden estar en una misma situación o un hijo, hermano, padre o madre. Sentí realmente vergüenza ajena.
Andrés Astigarraga,
DNI 14.207.717