Sábado 10 de Enero de 2009
Ya son tres, con el de ayer, los procesamientos contra Mario Roberto Segovia. El 12 de diciembre el juez Federico Faggionatto Márquez lo procesó en la causa por tráfico de efedrina iniciada el 18 de julio, cuando se descubrió un laboratorio para fabricar drogas sintéticas montado en una quinta de la localidad bonaerense de Ingeniero Maschwitz, donde se detuvo a nueve mexicanos y al fallecido Luis Tarzia.
En su resolución Faggionatto Márquez consideró a Segovia como jefe, financista y organizador de una banda dedicada a la guarda, comercio y contrabando de estupefacientes.
El 23 de diciembre, en tanto, el juez en lo penal económico porteño Marcelo Aguinsky procesó a Segovia con prisión preventiva, al acusarlo de traficar 524 kilos de efedrina a México disimulados en paquetes de azúcar, y le trabó un embargo por 5.460.000 pesos. Esa partida se despachó desde un depósito fiscal del barrio de Barracas propiedad de un rosarino, Rubén Alberto Galvarini, que también procesado en esa causa.
Ayer el juez Faggionatto Márquez dijo a Radio Dos que si Segovia expresa voluntad de hablar en su tribunal, donde ya fue convocado a indagatoria dos veces, será escuchado. "Respeto mucho al que se defiende porque no es fácil. Si quiere venir a declarar, lo estamos esperando", señaló el juez. Anteayer Segovia se había excusado por no dar detalles de su actividad amparándose en que primero debía hacerlo ante los jueces. Dijo que no lo hizo hasta ahora porque no estaba claro lo que le imputaban.