De pronto, Coca-Cola es el diablo
La batalla de salud pública contra las gaseosas azucaradas se ha extendido a México, un país bastión de Coca-Cola.

Domingo 08 de Septiembre de 2013

La batalla de salud pública contra las gaseosas azucaradas se ha extendido a México, un país bastión de Coca-Cola.

La campaña publicitaria estatal en el Distrito Federal ("¿Te comerías 12 cucharadas de azúcar? ¿Por qué tomas refresco?") ha alimentado un nuevo esfuerzo por frenar el consumo de gaseosas.

Al igual que EEUU y otros países de América Latina, México batalla por contener una epidemia de diabetes, estrechamente ligada a la obesidad.

De pronto, en un país en el que Coca-Cola Co. tiene una influencia enorme, algunos activistas, políticos y funcionarios la apuntan como villano.

El ministerio de Educación ha pedido a las cooperadoras que se abstengan de vender gaseosas en las escuelas, donde son populares debido en parte a que los estudiantes en muchas comunidades no tienen acceso al agua potable.

Francisco Crespo, presidente de la filial mexicana de Coca-Cola, dijo: "Somos transparentes con nuestros consumidores".

Pero el enfrentamiento podría tener grandes implicaciones para Coca-Cola, ya que México ocupa el segundo lugar después de EEUU en el consumo per cápita de estas bebidas.

El año pasado América Latina fue la segunda región más rentable de Coca-Cola, después de Europa. De los cinco países donde más se consumen bebidas carbonatadas per cápita, cuatro son latinoamericanos: México, Argentina, Chile y Uruguay.

Las gaseosas son casi infaltables en los hogares mexicanos, y algunas familias las toman en todas las comidas. "En el campo mexicano, si tú vas a la casa de alguien y no tiene Coca-Cola para ofrecerte, se disculpan. Coca-Cola simboliza prestigio", dice Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor.