Domingo 04 de Septiembre de 2011
Hace dos años al actor Raúl Rizzo le hicieron un violento escrache en la ciudad de Firmat cuando presentaba la obra teatral "La tentación" junto a Juan Palomino. A tal punto que tuvo que retirarse a las 2 de la madrugada de esa ciudad escondido en un auto y custodiado por la Policía porque "varias pick up nos perseguían", aseguró el actor. Los ruralistas lo acusaban de "kirchnerista". En las últimas elecciones Cristina Fernández obtuvo un contundente respaldo en Firmat y en casi todo el departamento General López; zona donde el conflicto por la 125 se hizo sentir y de manera por cierto. "Algo debe estar cambiando para que la realidad fuera ésta", dijo Rizzo. Esta vez se presentó en Venado Tuerto y lejos estuvieron los escraches de otros tiempos no tan lejanos.
¿Que sentís hoy de ese violento episodio de Firmat en 2009?
-Hay un evidente cambio de posición, de mirada y la respuesta está en las últimas elecciones nacionales. Mucha gente se dio cuenta que las cosas están marchando; sea para la industria o el campo. Va cambiando el eje de la discusión y los que se están quedando sólo, son aquellos que defendieron los intereses concentrados desde siempre como por ejemplo (el presidente de la Sociedad Rural) Hugo Biolcatti. Cuando fueron las elecciones de agosto lo primero que hice fue ver como había salido Cristina en Firmat y me alegre que haya ganado contundentemente. Evidentemente las cosas no son como las decían en ese escrache y las pruebas están.
¿En tus cuarenta años de actor te había pasado algo similar como lo que te pasó en Firmat?
-Para nada. Fue la primera vez en mi vida. Llegar al teatro y ver cien personas que nos querían suspender la función y amenazaban a los que querías entrar, o que a los tres minutos de comenzar la función dos mujeres se levantan y nos insultan fue algo que nunca pensé que podía pasar. Nosotros nos quedamos en silencio cuando nos insultaron estas dos mujeres y después seguimos con la obra porque a eso fuimos a Firmat; a hacer la obra. Si nosotros con Palomino nos íbamos caminando como hacemos siempre, estos tipos nos matan. Era como el Ku Klux Klan (KKK) norteamericano. Nos hicieron un operativo para poder salir con patrulleros policiales que nos custodiaron hasta que nos tomamos un remis hasta Buenos Aires porque nos seguían las camionetas.
¿Recordás otro momento político donde actores, artistas e intelectuales apoyen a un gobierno?
-En mis cuarenta años de profesión te diría que lo que pasa ahora es similar a lo que pasó con Juan Domingo Perón en 1973 o con Héctor Cámpora. Ahí la mayoría de los actores, intelectuales, músicos o artistas acompañaron ese proceso y lo que pasa ahora es idéntico a aquello. También pasó algo similar en cuanto a la postura de los que no apoyaban cómo cuando escribieron viva el cáncer cuando murió Evita en 1952 y yo sé que hubo gente que festejó la muerte de Néstor Kirchner en 2010. De todos modos estamos viviendo un proceso histórico y hay que disfrutarlo. Yo vengo de la izquierda marxista, no soy peronista pero no puedo estar en otro lado que no sea con este gobierno.
¿Cómo tomaste las declaraciones de Biolcati que dijo que la gente votaba por la cuota del plasma y porque ve a Marcelo Tinelli?
-Biolcati es eso, no se puede esperar otra cosa de ese tipo. Antes decían que se votaba por un pan dulce y una sidra y ahora dicen que es por el plasma. El significado es el mismo y tiene que ver con el desprecio a las mayorías. Esta gente no quiere un país para todos, lo quieren para ellos solos. Cuentan con la anuencia de los medios concentrados que lo único que hacen es hacer operaciones de prensa y mentir descaradamente.
¿Como quedó tu relación con algún sector de la prensa o conductoras de TV consideradas divas?
-Hay que hacerles el vacío a personajes como Mirta Legrand o Susana Giménez porque en realidad es veneno lo que tienen; viven envenenadas. No sé si volvería a sentarme en la mesa de Mirta pero tampoco sé si tendrá otra oportunidad porque ya no ocupa el lugar en la sociedad que ocupó durante tantos años y nunca lo mereció ocupar. Yo recuerdo como defendía y elogiaba a tipos como el dictador Jorge Videla o al ministro de Economía Alfredo Martínez de Hoz. Eran la apoyatura mediática de esa gente. Lo mismo que Chiche Gelbung o Gerardo Sofovich, quien con su Polémica en el Bar bajaba una línea detestable desde siempre; desde aquellos años del pasado.