Martes 16 de Febrero de 2010
La selección de Julia motivó la ira de defensores del bienestar infantil, que se opusieron a que una niña cumpliera un papel reservado normalmente para modelos y actrices sensuales.
Carlos Nicodemos, director del Consejo para la Defensa de los Niños y Adolescentes en el estado de Río de Janeiro, pidió a un juez hace dos semanas que impidiera que Julia bailara en el Carnaval, al decir que "lo que no podemos permitir es poner a una niña de siete años en un papel que tradicionalmente tiene un enfoque muy sexual en el Carnaval".
Pero el juez dictaminó la semana pasada que la niña podía ocupar el codiciado lugar durante el Carnaval y la abrumadora respuesta en Brasil fue encoger los hombros y aceptarla.
La reina actual del Carnaval, Shayene Cesario Vieira, de 24 años, dijo que le parecía bien que la niña participara.
"No recuerdo haber oído de una reina de batería tan joven", dijo. "Pero su padre es el presidente del grupo y si él piensa que está bien, está bien".
Marco Lira había dicho que su esposa y él estarían con la niña todo el tiempo —promesa que cumplieron— y se asegurarían de que no se cansara demasiado.