Domingo 12 de Mayo de 2013
La revolución de Internet abrió una nueva especie de fase industrial, la del procesamiento de datos a escalas y velocidades nunca vistas y donde los costos tienden permanentemente a cero. Los data centers son un eslabón clave dentro de esta etapa de deslocalización y transformación de la información como insumo de estas fábricas donde las "nubes" (cloud computing) descansan, finalmente, entre racks de procesadores y millares de cables alimentados a base de combustibles fósiles como gran parte del mundo terrenal.
Desde ver una película en Netflix o la asunción del Papa en directo y al mismo tiempo pagar las cuentas bancarias cuando quieras, desde donde quieras y vía diferentes dispositivos, aceleraron la masiva migración de las actividades económicas y sociales hacia una digitalización de la vida cotidiana, y a una creciente oferta de "nubes" y servicios asociados.
Una de estas fábricas está en el barrio de Chacarita (Buenos Aires). Allí, la estadounidense Level 3 tiene su principal data center, una planta de 10.500 metros cuadrados donde se alojan bases de datos y webs de bancos argentinos y extranjeros, corporaciones, instituciones, gobiernos e importantes medios de comunicación. Tiene otros de menor magnitud en Rosario, Córdoba y Mendoza, y 160 mil kilómetros de cable de banda ancha en el mundo. También es la propietaria de uno de los dos caños que llegan al país que lo conecta con el resto del mundo.
La compañía brinda también transmisión de voz, datos e imagen. El gerente de ventas y servicios, Germán Zelalia, explicó que la apuesta en esta etapa está en los contenidos audiovisuales, incluidos los de alta calidad, y el comercio electrónico. Las perspectivas que proyectan analistas del sector ubican a estos dos segmentos como los de mayor crecimiento en el corto y mediano plazo. En este sentido, la firma estadounidense negocia con una de las principales productoras de contenido del país.
En el 2014 uno de los principales desafíos será la transmisión del Mundial de Fútbol en Brasil a través de Internet.
El director regional para transmisión de voz, Guillermo Mármora, señaló que la Argentina tiene la suficiente de ancho de banda para mantener el actual ritmo de crecimiento. La incertidumbre quedaría, entonces, del lado de los distribuidores de internet, y su capacidad de brindar el nivel de conexión que demandan los consumidores.
Según analistas relacionados con el sector, Internet contribuyó un 21 por ciento a la economía de los países avanzados en los últimos cinco años, mientras que fue del 2,3 por ciento para los países emergentes. Sin embargo, las perspectivas para estos países en los próximos diez años son que alcance el nivel de los Estados de denominado aún Primer Mundo, dado —entre otros factores clave— a que las dos terceras partes de los usuarios están en los emergentes.
Por eso, más allá de la coyuntura global y local, los directivos de Level 3 son optimistas sobre el futuro del negocio, aunque sin perder de vistas costos y calidad. •