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Dar batalla desde el ring y a plena brazada

No terminó la primaria y hoy es una de las tantas adolescentes que tiene a cargo la Subsecretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia de la provincia. olar Baby, de Clint Eastwood).

Domingo 03 de Agosto de 2014

Evelyn pertenece a la comunidad qom. Nació en Rosario en una familia social y económicamente vulnerable y por disposición de la Justicia vivió en el Hogar del Huérfano y en el Granja Lanfranco Ciampi, de donde se escapó. No terminó la primaria y hoy es una de las tantas adolescentes que tiene a cargo la Subsecretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia de la provincia. Desde diciembre pasa varias horas por semana acompañada por Nadia Olivera, una terapeuta que la escuchó decir alguna vez que le había gustado "mucho" una película de una chica que boxeaba (Millon Dolar Baby, de Clint Eastwood).

"Entonces fuimos a un gimnasio y empezó a entrenar. El profesor, al tanto de su caso, resolvió darle clases gratuitas dos veces por semana y ella comenzó a ir contenta: cruza toda la ciudad para llegar. Se toma un colectivo sola desde Fisherton, nos encontramos a mitad de camino en un bar y desde allí vamos juntas al gimnasio que queda al principio de Pellegrini. El regreso es similar. Hay tramos en que se maneja sola y otros en la que la acompaño yo. Pero en el bar y en el gimnasio ya me comentaron cómo cambió en tres meses. Lo bien que comenzó a socializarse", relató Olivera.

Ovación la encontró así de "contenta" en el sótano donde entrena, vendada y a puro guanteo contra las bolsas, el cielo y tierra (Bolo) y también saltando a la soga.

"El primer día me dio vergüenza entrar y al salir me dolía todo el cuerpo. Pero ahora ya no. No me gusta mucho hacer abdominales pero los hago igual. No puedo creer todo lo que logré en este tiempo. Me gusta entrenar, todo lo que uno quiere con un poco de esfuerzo se puede", sostuvo Evelyn, la única nena en el gimnasio durante esa tarde.

Entrena bajo la mirada de su terapeuta y su profesor, Luciano Proner. "El box logra cosas increíbles. Acá llegaron chicos que ni saludaban, no decían ni "A" y ahora los tenés que hacer callar. Da seguridad, disciplina y además, coordinación y movilidad. Yo les explico a todos que acá uno sólo entrena, esto no es para ir a pegar puñetes afuera, en la escuela", aseguró Proner, quien dijo que Evelyn está más desenvuelta y mejor físicamente.

Sobre ese último aspecto ahondó su terapeuta. "Cuando conocí a Evelyn pesaba mucho menos, prácticamente no hablaba. Ahora va a la escuela, no volvió a escaparse del hogar (vive en uno de Oprome, en Fisherton) y comenzó a reconectarse con su familia: una tía y un primo, ya que su mamá y su única hermanita volvieron a Chaco", comentó Olivera.

Ella escuchó el comentario y asintió. "Ya no quiero escaparme porque estar en la calle no es bueno: se pasa frío y hambre, una se asusta. Y además, el boxeo me gusta y eso que muchos me dijeron que me iba a deformar el cuerpo o la nariz. No es así: además yo tengo un sueño, quiero ser como la Tigresa Acuña y si puedo también, policía". Y se nota que empezó a trabajar para cumplir al menos uno de esos dos objetivos. No sólo entrenó el día que este diario le hizo la nota, sino que posó totalmente extrovertida. Y no perdió detalle: se puso un par de zapatillas nuevas, y fue delineada y con brillo en los labios para la ocasión. ¿Será la próxima Bonita del box?

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