Daños colaterales
La actitud soberbia del actual presidente de los EE.UU., encabezando las agresiones de las fuerzas imperiales sobre Libia bajo el argumento de la "lucha por la democracia" en ese reducto árabe, sin la más mínima mención a las similares dictaduras aliadas con las que negocian cientos de miles de barriles de petróleo...

Jueves 24 de Marzo de 2011

La actitud soberbia del actual presidente de los EE.UU., encabezando las agresiones de las fuerzas imperiales sobre Libia bajo el argumento de la "lucha por la democracia" en ese reducto árabe, sin la más mínima mención a las similares dictaduras aliadas con las que negocian cientos de miles de barriles de petróleo sin importarles la exclusión social de esos pueblos, desnuda una vez más el error de haberle adjudicado el Nobel de la Paz. Con la misma hipocresía que Bush justificó el ataque a Irak buscando armas de destrucción masiva y crucificó a Hussein; hoy invaden desde el aire, matan civiles sin miramiento alguno y aseguran sus sucios negocios con todo el arsenal movilizado, cuyo costo paga toda la sociedad mundial incrementando el número de muertos por conflictos evitables con negociaciones maduras. Pero, los EEUU. primero apuntan y disparan, luego explican lo inexplicable y adjudican a "daños colaterales" las muertes de niños, mujeres y ancianos. Esta película ya la vimos repetidas veces y como ni siquiera modifican en los más mínimo el guión, ya le conocemos el final con la lógica preocupación de los que vivimos en el continente "custodiado" por la IV flota, reflotada por Obama. Utilizando el dominio mediático del que hace uso y abuso, negando los cables de Wikileaks y obrando solamente guiados por sus intereses, cuenta hoy con la complicidad de los medios afines y en esos casos como en el del glifosato, debemos admitir que somos tratados como los países del "c.. del mundo".

Angel Contestí