Daniel Teglia le tiene fe
Martes al mediodía en Posadas. El calor, típico en esta ciudad y más en esta época del año, hace de las suyas. Las causalidades hacen que en la mesa de un bar céntrico sobre la peatonal de esta ciudad tan lejana a Rosario esté sentado un canalla, ex jugador y técnico: Daniel Teglia.

Miércoles 21 de Noviembre de 2012

Martes al mediodía en Posadas. El calor, típico en esta ciudad y más en esta época del año, hace de las suyas. Las causalidades hacen que en la mesa de un bar céntrico sobre la peatonal de esta ciudad tan lejana a Rosario esté sentado un canalla, ex jugador y técnico: Daniel Teglia. Quien ante el convite de Ovación no le esquiva al análisis fino del presente de Central. Y desgrana sus sensaciones. Siempre con tono crítico, pero con la ilusión como bandera. "Al equipo le tengo mucha fe, creo que no nos pueden pasar tantas cosas malas", apunta mientras sonríe, renegando, en el buen sentido, del martirio que se carga en Arroyito por no haber logrado aún el ascenso.

Acompañado por su esposa Claudia, Teglia habla con ganas del Central de sus amores. Casi que ni menciona que su estadía en Posadas todavía sigue por los "trámites de rutina" que debe realizar para volverse definitivamente a Rosario (muchos de ellos no pudo realizarlos por el paro decretado a nivel nacional) después de haber dado un paso al costado de Guaraní Antonio Franco, tras el empate de hace apenas unos días ante Central Córdoba de Santiago del Estero, por el torneo Argentino A. Y para hoy se espera la llegada de su reemplazante, otro conocido de la cuna rosarina como es José María Bianco.

"Al equipo lo veo cada vez más sólido y con la esperanza de que este torneo sea más accesible que el anterior. Conociéndolo a Miguel (Russo) sé que está en condiciones de hacer un equipo fuerte, siempre y cuando los jugadores, especialmente los referentes, tengan un nivel parejo", completa Teglia.

"Vi todos los partidos, a excepción del último, que no fue televisado", aclara. Y su ilusión pasa porque "en las últimas fechas me pareció ver un equipo un poco más tranquilo con la pelota, que logró calmarse para elegir mejor los espacios", asevera.

No desconoce lo difícil que resulta conseguir tranquilidad en este momento en el club, aunque advierte que "lo que pide Russo está más que claro. Ojalá los hinchas podamos, y en esto me incluyo, volver a ver un partido que aun perdiendo se pueda elaborar mentalmente. Es que todos vivimos con las urgencias lógicas, más allá de que los jugadores son los encargados de transmitir esa tranquilidad". Y agrega: "Viviendo la semana de acuerdo al resultado del último partido nos llevará inexorablemente de la euforia a la depresión". Por último, el ex entrenador centralista avisa que si su regreso a Rosario se demora "voy a ir a la cancha mañana (por hoy) para estar en la popular visitante alentando como siempre a Central".