Damos lo que tenemos
El 7 de abril leí en este diario artículos que me llamaron la atención y los asocié inconscientemente. Por un lado Candi dice: "Cada uno da lo que tiene". En otra página leí sobre una maestra de Córdoba que vendía drogas...

Sábado 16 de Abril de 2011

El 7 de abril leí en este diario artículos que me llamaron la atención y los asocié inconscientemente. Por un lado Candi dice: "Cada uno da lo que tiene". En otra página leí sobre una maestra de Córdoba que vendía drogas, y en Cartas de los Lectores el señor Parachú habló de individualismo e indiferencia. Este último manifiesta que esa forma de comportamiento es la que lleva a la transgresión de las reglas y que todos debemos hacer un esfuerzo para cambiar. Pero cambiar es muy difícil si no se tienen los valores morales para hacerlo. A la maestra de Córdoba, por ejemplo, no le importa lo que les enseña a sus alumnos porque sólo puede dar lo que tiene y evidentemente no son valores. Esto me llevó a pensar en que nuestros gobernantes tampoco los tienen. Porque, ¿cómo no se ocupan de algo tan importante en la enseñanza de los niños? Propugnarlos en las escuelas, tratando así de erradicar de raíz la droga, la violencia, el descontrol. Varias veces escribí en esta sección, pertenezco al Club de Leones de Rosario Luis Pasteur y desarrollo en la escuela Carmen Bafico un programa excelente que posee el leonismo, "Destrezas para la adolescencia", que se ocupa justamente de ese tema tratando de apartar a los niños de malas influencias y fortalecerlos como personas de bien. Otros docentes lo dictan en las escuelas Paulo VI y Jesús Obrero. Pero no puede ser implementado en forma masiva porque no figura en la currícula escolar. Los que lo hacemos (por supuesto ad honorem) dependemos de la voluntad de los directivos de los establecimientos, generalmente a contraturno, porque "es más importante terminar los programas que impartir valores. "Otras escuelas que cuentan con docentes capacitados en el programa chocan con el mismo obstáculo, la falta de tiempo Infructuosamente hemos presentado -a nivel distrito- esta inquietud en los organismos estatales, pero parece que no pueden o no quieren reconocer que otros logren lo que ellos no y todo lo que conseguimos es que declaren "de interés" el curso. Señores gobernantes, por un momento dejen de pensar en el rédito político y observen a su alrededor. Somos muchos los que trabajamos por la comunidad sin pedir nada a cambio. Tenemos valores y queremos darlos, enseñarlos a los niños. Intentar que ellos cambien su futuro y el de este país tan amado. Ayúdennos a lograrlo.

Erina Perla Cabales