Cuidado de las fuentes
Con gran sorpresa he leído en la edición del pasado domingo la carta del subdirector del Monumento Nacional a la Bandera en la que responde a la lectora que había criticado por este mismo medio la falta de limpieza y mantenimiento de la fuente del Pasaje Juramento.

Jueves 04 de Diciembre de 2008

Con gran sorpresa he leído en la edición del pasado domingo la carta del subdirector del Monumento Nacional a la Bandera en la que responde a la lectora que había criticado por este mismo medio la falta de limpieza y mantenimiento de la fuente del Pasaje Juramento. Mi sorpresa radica en el hecho de que a pesar de los dichos de este funcionario puedo dar fe de que la lectora tiene razón. Diariamente paso por el lugar y la fuente luce llena de algas, con lodo, agua estancada y residuos. Hasta yuyos comenzaron a crecer desde el fondo. Hasta hace algunos meses veía que con frecuencia la fuente se vaciaba y se la higienizaba correctamente, tareas que desde hace un tiempo dejaron de hacer. Por lo visto, a la Dirección del Monumento no le importan las fuentes, ya que otra ubicada al pie de la torre principal no funcionó durante años, permaneciendo seca y olvidada. El año pasado, para el 50 aniversario del Monumento se la puso en marcha, pero lamentablemente al día de hoy solo la mitad de los picos que impulsan el agua funcionan y las lámparas que por la noche destacan los chorros ya son un recuerdo. El símbolo máximo de Rosario amerita ser tratado con mayor grado de seriedad.

Patricia Sánchez, patosan@hotmail.com