Lunes 21 de Mayo de 2012
Aceptando que la influencia de los medios de comunicación deforma la posibilidad de acceder al conocimiento de la realidad y que no existe un genuino acceso a la información, certeza de que lo visto u oído es real y cierto, lo concreto es que nos enfrentamos ante la disyuntiva de "a quién creerle". Han sido tantas las mentiras de nuestros dirigentes, tantas las falsas promesas, tantas las cuestiones postergadas, tantas las esperanzas frustradas y tantas las contradicciones de nuestros funcionarios, que todo está teñido de dudas e incertidumbres, desconfianzas y eso es lo peor que le puede ocurrir a nuestra incipiente y aún no consolidada democracia. La irrupción de la juventud en la política inyecta un nuevo aire fresco que dinamiza el debate político. Pero el gobierno nacional debería retomar el diálogo y profundizar todos los canales de la participación colectiva, para que fluyan las mejores ideas, los mejores proyectos, se proyecten los mejores dirigentes y se apunte a un recambio generacional en paz, abriendo la información y transparentando las gestiones de gobierno, de forma tal de poder exponerse sin temores y mediante reales conferencias de prensa divulgar dichas gestiones, sin que sean necesarios los enfrentamientos con los Lanata, Nelson Castro y otros similares. Decía mi madre que la mujer honesta debía serlo y parecerlo, para despejar toda duda. Lo mismo tendríamos que decir de nuestros políticos para que "política" deje de ser "mala palabra" y podamos asumir que todos de una u otra forma hacemos política en las más simples acciones cotidianas. No comparto muchas cosas de este gobierno nacional, pero rescato del mismo su firme decisión de impulsar cuestiones que hemos venido postergando en el gran debate como por ejemplo el tema de la identidad de género, haber rescatado a muchos jóvenes que habían dejado de participar en las grandes discusiones y haberlos integrado a organizaciones que más allá de las intencionalidades partidistas que expresan, ponen calor a las marchas, los actos y actividades que desarrollan. Me hubiera gustado una apertura mayor en la participación colectiva de todos los sectores políticos, para que las diversas tendencias se expresen con absoluta libertad, facilitándoles los medios de comunicación para que promuevan ricas y positivas integraciones y nuestra madurez aflore en cada debate, ya que es la forma de madurar una democracia para la franca exposición de nuestras diversidades. Hay cuestiones que deben ser tratadas y por ejemplo el tema del estado calamitoso de nuestros trenes no debe eludirse como está haciendo la presidenta no hablando de los "errores cometidos en las concesiones" y no asumirlos como parte de lo que hay que corregir con urgencia, para garantizar otro futuro a las nuevas generaciones, constituye un grave error de apreciación de la realidad y una subestimación de las capacidades de análisis de nuestras agrupaciones sociales, gremiales y políticas.
Angel M. Contestí