Cuestionan a prominentes figuras de la Iglesia Católica

Viernes 03 de Agosto de 2012

El escándalo de pederastia en Chile que ahora se extiende a las escuelas es de larga data y ya ha manchado a sacerdotes prominentes. La Iglesia Católica chilena vivió uno de los momentos más duros de su historia cuando el sacerdote Karadima, en su tiempo amigo del santo chileno Alberto Hurtado, fue denunciado por abusos sexuales contra niños y adolescentes y el Vaticano lo condenó.

Y en los últimos días los problemas resurgieron con fuerza cuando el religioso John O'Reilly, uno de los máximos representantes en el país de los Legionarios de Cristo, fue acusado por la familia de una niña de seis años que estudia en el colegio Cumbres, donde parte de la elite política y económica educa a sus hijos.

El renombrado sacerdote ha negado ser culpable mientras se realiza la investigación judicial y canónica en su contra, y es fuertemente apoyado por la comunidad del colegio donde oficiaba como capellán y líder espiritual. Pero la duda persiste en la conmovida comunidad educativa, mientras se esperan los resultados de las indagaciones.

Mediante una declaración pública, el religioso indicó que "siempre he tenido el mayor respeto por los estudiantes y sus familias, y estoy convencido de que luego de la investigación se aclarará que se trata de un lamentable error y que mi actuación ha sido correcta".

Por otra parte, el sector de la centroizquierda chilena también se vio golpeado por estas imputaciones cuando la Conferencia Episcopal confirmó el envío al Vaticano de los antecedentes contra Cristián Precht, quien fue uno de los curas que lideró la lucha contra el régimen de Augusto Pinochet y la defensa a las víctimas a través de la Vicaría de la Solidaridad.

Se trata de unas 20 denuncias que se remontan a fines de los años 1970. Los casos habían sido declarados "verosímiles" por la Iglesia local, que trabaja "reforzando sus labores seminaristas para desterrar estas prácticas", indicaron sus voceros.