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Cuestionan la versión policial sobre el tiroteo en el que murió un chino

El hecho ocurrió el 13 de octubre. Otro ciudadano oriental que iba en el auto continúa detenido imputado de abuso de armas. Según el abogado de un amigo de la víctima, la autopsia determinó que Yu Ken Sek recibió una bala disparada a unos 70 centímetros de distancia.

Martes 14 de Enero de 2014

El ciudadano chino que hace tres meses murió en un supuesto enfrentamiento con la policía recibió un balazo que le atravesó la sien y fue disparado a unos setenta centímetros de distancia. A esta conclusión se arribó luego de conocerse el resultado de la autopsia, según afirmó el abogado Germán Mahieu, quien representa al otro ciudadano oriental que resultó herido en el suceso y que continúa detenido acusado de resistencia a la autoridad.

Yu Ken Sek murió la madrugada del 13 de octubre pasado. Según la versión oficial, cerca de las 4.20 de ese día agentes del Comando Radioeléctrico se toparon en 27 de Febrero al 6300 con un hombre de rasgos orientales que estaba pegando una nota escrita en chino en el portón de la empresa Agustín Berasategui e Hijos, dedicada a la venta de tubos y caños de acero.

Lo llamativo, según señalaron entonces los voceros policiales consultados, fue que luego de colocar la nota el hombre realizó al menos tres disparos contra el portón. Eso motivó a los policías a darle la voz de alto pero el hombre se subió a un Citroën C4 en el que lo esperaba otro hombre al volante y emprendieron el escape.

Así comenzó una persecución y un operativo cerrojo que terminó en Lavalle y Gaboto cuando el C4 se incrustó en una zanja. "El conductor del vehículo (por Yu Ken Sek) se bajó con un arma en la mano y disparó a los efectivos. Se repelió la agresión y cayó abatido", dijeron entonces las fuentes policiales.

Desarmado. Pero esta versión no coincidió con el testimonio de Yong Hua Guan, el hombre de 27 años que acompañaba a Yu. Al ser indagado en una cama del Hospital de Emergencias, Yong negó que el hombre fallecido hubiera abierto fuego contra los policías. Y agregó que él no portaba armas y por lo tanto no había disparado.

Mahieu explicó que Yu había ido a buscar a su cliente a bordo del C4. "Después de dar unas vueltas mi amigo se bajó donde nos encontró la policía (27 de Febrero al 6300). Yo me quedé fumando un cigarrillo, escuchado música y toqueteando botones del tablero. En ese momento mi amigo volvió corriendo al auto y salió a gran velocidad. Me asusté y le pregunté qué pasaba, pero no me contestó. Dimos un par de vueltas y escuché disparos desde afuera. En ese momento ocurrió el accidente y me desvanecí", fue el relato de Yong Hua Guan que reportó el letrado.

Cerca. La versión de Yong se refuerza, según Mahieu, con el resultado de la autopsia de Yu. "La pericia indica que murió por ahumamiento en la sien derecha (acumulación de humo que proviene de la deflagración de pólvora que macula la periferia de un orificio de entrada al efectuarse un disparo a corta distancia). El tiro fue disparado a 70 centímetros, pero todavía hay que determinar si el calibre es 9 milímetros o 45. Por ello habrá que hacer una ampliación de la pericia", explicó el abogado.

Para el letrado, el resultado de la pericia desvanece la teoría de un enfrentamiento con la policía. "Es muy difícil que una persona pueda sacar el arma por la ventanilla para disparar y manejar al mismo tiempo. Además, los móviles del Comando no tienen impactos", afirmó.

En este sentido, según la reconstrucción preliminar, dos patrulleros del Comando perseguían al Citroën C4 en el que iban los ciudadanos chinos cuando otro móvil policial les cortó el paso. El juzgado de Instrucción Nº 5 a cargo de la recientemente renunciada jueza María Luisa Pérez Vara, intervino en un primer momento y requirió, a pedido de la defensa, determinar a través del GPS qué móviles del Comando patrullaban la ciudad la madrugada del 13 de octubre. Ahora el caso se tramita en el juzgado de habilitación de feria a cargo de Mónica Lamperti.

Mahieu insistió en que su cliente no portaba armas y que nunca se bajó del vehículo. Sin embargo, Yong Hua Guan permanece detenido imputado de abuso de arma, amenazas coactivas, portación de arma de fuego y resistencia a la autoridad.

Un texto misterioso aún no develado

Respecto de la misteriosa nota que Yu Ken Sek dejó pegada en el portón de la fábrica ubicada en 27 de Febrero al 6300, se presume que puede tratarse de un mensaje mafioso. En ese sentido el abogado de Yong Hua Guan, Germán Mahieu, negó que su cliente haya tenido ese texto en sus manos o lo haya escrito. “No sé quién lo escribió ni sé si mi amigo lo tenía”, sostuvo en su indagatoria, reportó el letrado. Finalmente, Mahieu afirmó a los pocos días del hecho que “existe un video de Canal 3 que agravaría la responsabilidad” de los policías porque “el papel pegado en la puerta de la empresa que aparece en el video no coincidiría con el texto que fue incorporado a la causa”.

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