Domingo 16 de Mayo de 2010
El 7 de mayo, después de almorzar, veía televisión junto a mi nieto de 7 años. Sintonizamos un noticiero clásico rosarino, de larga trayectoria y prestigio, en Canal 3. En el segmento de espectáculos reproducían avances de un programa emitido en Buenos Aires y se veían escenas de una pareja bailando y luego de terminado el baile, un jurado calificando la actuación. Una integrante de ese cuerpo arengaba a los bailarines y en cierto momento les dijo: "Otra vez háganlo con más concentración porque pareciera que estuvieran fifando sin sentirlo". Rápido como un rayo mi nieto me preguntó: "Abuelo, qué quiere decir fifando?". No sabía qué contestar, pero salí del paso. "No querido, entendiste mal, la señora dijo confiando". Colorado igual que un tomate, me dije: "Como abuelo sos un desastre". Al otro día me anoté en un curso de adaptación a los modos y valores actuales. Cuesta una enormidad comprender lo que está pasando. ¿Tan bajo hemos caído? Ahora entiendo que tendría que haber cambiado de canal, pero eso es otra cosa.
Rubén Saviduzzi, LE 6036004