Lunes 02 de Enero de 2012
Respondo al señor Bressan y con ésta cierro el correo epistolar porque no es mi intención desmitificar las creencias individuales, quienes han asimilado durante años y generaciones su "Verdad revelada: absoluta y finita". La fe religiosa es imposible de erradicar precisamente porque somos criaturas que todavía estamos evolucionando y no sucumbirá hasta que se supere el miedo a la muerte, a las tinieblas y a lo desconocido. Quizás, por estar obnubilado con su creencia, el señor Bressan no entendió el contenido de mi carta donde yo explicaba que hay miles de "cuentos de Navidad", no así, constancia histórica de la existencia de Cristo. Si se tomara la molestia de ver la documental "Steigeist: the movie" (que yo había mencionado), quizás entendiera lo que yo "en una mezcla confusa de relatos" basados en esa documental y libros pude volcar en 200 palabras. Volviendo a la motivación de mi anterior carta no era desmitificar creencias, ni excomulgarnos mutuamente, mi planteo no se basa simplemente en la razón y la ciencia, pero desconfío de toda religión que atente contra ellas. Estoy segura que se puede vivir una vida ética sin religión y de hecho sabemos que las religiones han ocasionado que innumerables personas no sólo no se comporten mejor que otras, sino que se concedan "licencias" en su nombre (Inquisición, Cruzadas, pedofilias actuales, encubrimientos de la jerarquía eclesiástica). "Tanto la religión pudo ser autora de espantos" (Lucrecio) ¿cuál es la línea sutil donde el poder se transforma en abuso de poder?" hasta que un momento dado debió ponerse en práctica aquel recurso que ciertamente se impone con más facilidad a la razón: el terror, la violencia. Sugiero entrar en http://es.wikipedia.org/wiki/Jesus_Camp o ver la documental "Jesus Camp: Soldados de Dios". Es un documental estadounidense realizado en 2006 sobre un campamento pentecostal para niños que pasan el verano aprendiendo y practicando sus "dotes proféticas" mientras les enseñan que los cristianos tienen que centrarse en entrenar desde pequeños para defender su país en su nombre, ya que el "enemigo", el Islam, se basa en entrenar a los suyos. Con respecto a los "milagros" sintetizó Voltaire: "Os desafiamos a que encontréis un solo pueblo en el que no se hayan realizado prodigios increíbles, sobre todo en los tiempos en que casi nadie sabía leer y escribir".
Silvia Bonamico