Martes 24 de Abril de 2012
Estando en París saliendo del Museo del Louvre fuimos buscando un subterráneo para ir al hotel y cuando llegué me informaron que todo París está conectada con el subterráneo y tiene ruedas cubiertas con caucho. Servicio impresionante y de una eficiencia que todo el mundo lo destaca. Hablemos de los trenes argentinos: este tema lo vamos a desarrollar con una tercera persona, un alumno mío, hoy ingeniero y jefe de una destacada e importante industria que me ayudó a poner las cosas en su lugar. ¿Usted cree que un material que esté ochenta o cien años a la intemperie y nunca fue hecho ni un simple mantenimiento no es afectado? Le adelanto que le hablo de los durmientes y basamento. Respuesta: "En consideración a lo que usted expone considero que los materiales por supuesto son terriblemente afectados, y si nos referimos al conjunto del sistema es inexplicable que se siga usando". Te agradezco tus conceptos que ratifican mis impresiones profesionales frente a opiniones de periodistas, políticos y otros irresponsables que se suman con su ignorancia como aquellos que pensaron que en cierto momento debió haberse tocado el tema ferrocarriles, cuando saben que este problema debe hacer totalmente de nuevo y se necesitan 20 o 25 millones de dólares. Quiero terminar con unas reflexiones que vengo diciendo. En la década de los ochenta explotó en forma exponencial con realidades científicas y tecnológicas que hace que finalice una civilización y nazca una nueva. De no entenderse esto no sabremos apreciar lo que pasó, lo que está pasando ni lo que debemos hacer. Que Dios nos bendiga.
Sergio Doroteo Rípodas Márquez