Jueves 27 de Marzo de 2014
Cuba intentará atraer más capital con una nueva ley de inversión extranjera que reduce a la mitad el impuesto sobre las ganancias y ofrece varios años de moratoria tributaria a la mayoría de los inversores, según una copia del proyecto presentada ayer a la prensa. La nueva ley, que será aprobada el sábado por la Asamblea Nacional, reemplaza una legislación de 1995, cuando el derrumbe de su aliado la Unión Soviética obligó a Cuba a abrir partes de su economía a la inversión extranjera.
Según el proyecto, los inversores extranjeros pagarán un 15 por ciento de impuestos sobre sus ganancias, contra un 30 por ciento actual. La mayoría de ellos tendrá un período de gracia de ocho años antes de empezar a pagar.
Protección legal. La ley ofrece además mayor protección legal a los inversores extranjeros, por lo general adversos a arriesgar capital en la economía estilo soviético.
El nuevo marco legal para la inversión extranjera llega tras una serie de pequeñas reformas impulsadas por el presidente Raúl Castro para abrir progresivamente la economía de la isla, controlada por el Estado. Se espera que la Asamblea Nacional apruebe la ley con pocos cambios o sin alteraciones en una sesión extraordinaria prevista para el sábado.
Pero el proyecto de ley establece que las inversiones en la explotación de recursos naturales, incluyendo petróleo, podrían estar sujetas a mayores impuestos sobre utilidades de hasta un 22,5 por ciento, según el acuerdo que negocien con el Estado. En base a la actual ley de inversiones extranjeras de 1995, todas las exenciones fiscales son negociadas y las compañías extranjeras pagan impuestos sobre las ganancias de un 30 por ciento. Cuba aplica además un impuesto laboral del 20 por ciento, aunque está siendo reducido gradualmente. En la década de 1960, el entonces presidente Fidel Castro nacionalizó todas las inversiones extranjeras al imponer el socialismo en Cuba.