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Cuba concede mayor flexibilidad a las grandes empresas del Estado

Podrán retener el 50 por ciento de las utilidades, vender excendentes de producción y fijar la política salarial de sus trabajadores.

Miércoles 30 de Abril de 2014

Cuba flexibilizó las regulaciones que rigen a las grandes empresas estatales, extendiendo a la minería, el turismo y las telecomunicaciones las reformas de mercado aplicadas hasta ahora en el sector minorista y la agricultura. Las reformas afectarán a cientos de compañías del Estado, desde el productor de níquel Cubaniquel hasta la petrolera Cubapetróleo, pasando por bancos y firmas de comercio mayorista. La iniciativa llega en momentos en que el gobierno de Raúl Castro intenta modernizar la economía estilo soviético de Cuba para evitar la bancarrota de las grandes empresas e impulsar el crecimiento, que ha rondado un 2 por ciento anual desde que comenzaron las reformas.

Tras los últimos cambios, más de 5.000 empresas pasarán a operar con más independencia del gobierno, podrán quedarse con un 50 por ciento de las utilidades luego de pagar impuestos y también diseñar sus propias políticas salariales, según el nuevo reglamento publicado por la Gaceta Oficial. Además, podrán vender sus excedentes de producción después de cumplir los contratos con el Estado, tendrán más flexibilidad para tomar decisiones sobre la producción y comercialización, y serán evaluadas en base a siete criterios en lugar de decenas como hasta ahora.

Proyectos piloto. Muchos de estos cambios están siendo aplicados en proyectos piloto pero serán ahora generalizados en la última de una serie de reformas de mercado implementadas por el presidente Raúl Castro después de reemplazar a su hermano Fidel en 2008. "Ahora estamos cocinando, metiéndonos en las cosas más importantes", dijo un economista local especializado en la reforma empresarial, que pidió no ser identificado. El experto se refería no sólo al anuncio del lunes, sino también a la reciente aprobación de una nueva ley de inversión extranjera que ofrece agresivos recortes de impuestos para los empresarios que coloquen dinero en la isla.

A partir de 2010 Cuba empezó a despedir a cientos de miles de empleados públicos y desregular pequeños negocios minoristas, al tiempo que autorizó la creación de un sector "no estatal" de más de 450.000 pequeños negocios y entregó tierras en concesión a 180.000 granjeros. "Son medidas económicas racionales que separan las empresas de los ministerios, dando más autonomía a los administradores, institucionalizando los incentivos y dando participación a los trabajadores en las ganancias", dijo el analista Phil Peters, director del Cuba Research Center en Estados Unidos. La parte difícil será permitir a los administradores que despidan a los trabajadores excedentes y cumplir el compromiso de cerrar las empresas estatales que no puedan sobrevivir sin subsidios", añadió.

El proceso será gradual, dando cada vez más responsabilidad a los gerentes de las empresas, explicó Grisel Tristá Arbesú, una funcionaria a cargo de las reformas en el área empresarial, a Granma, el diario del gobernante Partido Comunista. Las normas y resoluciones publicadas por la Gaceta Oficial dejan claro que los ministerios y otras entidades del gobierno serán removidas de las empresas, aunque personas designadas por las autoridades continuarán siendo parte de las dirección de las empresas.

Tristá Arbesú dijo que los planes de las empresas van a ser a partir de ahora aprobados por la dirección de la compañía y no por el Estado, como hasta ahora. Las empresas no tendrán sin embargo libertad para exportar o importar, ni formar empresas mixtas con inversores privados sin el permiso del gobierno.

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