Sábado 29 de Enero de 2011
La Habana. - La policía del régimen cubano detuvo por segunda vez en dos días al periodista disidente Guillermo Fariñas, y posteriormente lo liberó. Fariñas se hizo famoso por sus huelgas de hambre, las que obligaron al gobierno comunista a cambiar su rígida actitud sobre los presos politicos. "Ibamos en dirección de la unidad de policía cuando nos arrestaron", dijo Fariñas vía telefónica desde Santa Clara, a unos 300 kilómetros al oeste de esta capital.
Fariñas, de 49 años de edad y psicólogo de formación, contó que él y unas 16 personas se dirigían el jueves por la tarde a interesarse por disidentes que habían quedado presos el día anterior y no habían sido excarcelados. Pero a diferencia del miércoles, cuando lo detuvieron y le permitieron irse a su casa a las seis horas de arresto, en esta ocasión Fariñas pasó la noche en la comisaría y fue liberado recién ayer. "Nos dijeron que no nos van a dejar salir (a la calle) de a más de a tres" personas, explicó. Aseguró que no sabe cuál será su futuro pues se aprestaba a concurrir a poner una ofrenda floral ante el busto del prócer José Martí. "Si me detienen es su responsabilidad, no vamos a limitarnos a tres personas", agregó. Ayer era el aniversario de Martí.
Fariñas realizó en 2010 una huelga de hambre de más de 130 días para exigir la liberación de presos políticos, los que posteriormente comenzaron a salir gracias, entre otros factores, a un acuerdo de la Iglesia con el gobierno. La huelga de Fariñas, y la amenaza de que muriera a raíz de esa medida extrema, presionaron sin dudas al régimen para flexibilizar su posición. A fines de año la Unión Europea le entregó el premio Sájarov a los derechos humanos, que no pudo retirar, como ya es hábito en estos casos. La esposa de otro disidente preso, Alejandrina García, comenzó ayer una huelga de hambre en reclamo de la libertad de su esposo, preso desde 2003.