Cuatro ladrones coparon un puesto de Campo de Mayo y robaron fusiles FAL
Al menos cuatro delincuentes armados irrumpieron en un puesto de guardia del regimiento Campo de Mayo del Ejército Argentino, donde redujeron a dos suboficiales y tres soldados y robaron fusiles FAL y varios cargadores.

Viernes 24 de Julio de 2009

Al menos cuatro delincuentes armados irrumpieron en un puesto de guardia del regimiento Campo de Mayo del Ejército Argentino, donde redujeron a dos suboficiales y tres soldados y robaron fusiles FAL y varios cargadores.

Fuentes judiciales, policiales, del Ejército y Gendarmería, a cargo de la pesquisa, señalaron que el asalto se registró anteanoche a las 23.40. Los ladrones llegaron vestidos con ropa verde oliva, similar a la militar, y con pasamontañas.

Los voceros detallaron que la banda se acercó a la puerta 1, que es la entrada situada en las vías del ferrocarril Manuel Belgrano y la calle Rawson, donde funcionan las oficinas del Banco de Sangre, cerca del Hospital Militar.

El Ejército explicó que “tomaron por sorpresa a un soldado voluntario que se encontraba de guardia y, simultáneamente, abordaron al puesto reduciendo al personal que permanecía en el mismo, apuntándoles con armas de puño”.

En ese puesto había otros cuatro militares, dos suboficiales y dos soldados, quienes fueron sorprendidos y reducidos por los asaltantes, agregaron los informantes.

Tanto fuentes judiciales como el Ejército informaron que la banda se apoderó de tres fusiles FAL, nueve cargadores y 180 proyectiles calibre 7,62.

“Los malvivientes rompieron la radio y les quitaron los celulares personales, imposibilitando la comunicación con el resto del sistema de seguridad. Luego se dieron a la fuga a campo traviesa, presumiendo que un vehículo los estaría esperando”, se señaló.

Respecto al estado de los militares asaltados, el Ejército afirmó que sólo el primer soldado “tomado por sorpresa fue golpeado, sin mayores consecuencias para su salud”.

Los mismos voceros explicaron que se encontró un agujero en un alambrado y ahora se investiga si por allí ingresaron los asaltantes y si la rotura es nueva o ya estaba.

La causa fue tomada por el Juzgado Federal 1 de San Martín, subrogado por el juez federal de Tres de Febrero, Juan Manuel Culotta.

Se trata del mismo magistrado que investigó un robo similar cometido el 9 de junio de 2007 también en Campo de Mayo, donde un grupo de ladrones se había apoderado de varios fusiles FAL y otras armas.

El juez Culotta le dio la investigación en el nuevo hecho a Gendarmería Nacional, que es la misma fuerza federal que logró detener a dos de los presuntos autores del robo de 2007 y recuperar los fusiles.

En ese hecho intervinieron más de dos personas, por lo que los investigadores tampoco descartaban que alguno de los autores que quedó prófugo de ese primer robo haya participado de éste, o al menos haya aportado información.

Culotta dio a Gendarmería la instrucción de contar con el apoyo de la policía bonaerense, Subdelegación de Investigaciones de San Miguel.

“La Bonaerense conoce mejor la zona y a los delincuentes que actúan en ella”, precisó.

Una hipótesis del juez es que se trató de una banda de delincuentes “pesada” que necesitaba robar los fusiles para concretar golpes importantes como asaltos a bancos o blindados, o secuestros extorsivos.

Los investigadores tampoco descartan que se trate de delincuentes que se dediquen al mercado negro de las armas, es decir, que provean o alquilen este tipo de armamento pesado a otras bandas.

El FAL es el arma de mano con mayor poder de fuego que se haya fabricado en la Argentina. (Télam y DyN)