Cuando las molestias se centran en los ojos
En primavera aumenta la alergia ocular por el polen, aunque en otras épocas del año puede haber síntomas por otras causas como ácaros, pelos de animales, hongos de la humedad.

Miércoles 01 de Octubre de 2014

En primavera aumenta la alergia ocular por el polen, aunque en otras épocas del año puede haber síntomas por otras causas como ácaros, pelos de animales, hongos de la humedad. “Los síntomas más frecuentes son ojos enrojecidos, picazón, lagrimeo, sensación de arenilla en los ojos. La fotofobia (molestia al exponerse a la luz), el dolor, son síntomas que hacen pensar en empeoramiento. Pero no sólo los ojos pueden estar comprometidos por la alergia de primavera. Es común que se asocien síntomas de nariz como estornudos, picazón de nariz, nariz tapada y mucosidad por lo general transparente”, explica Gonzalo Chorzepa, médico especialista en alergia e inmunología.

   En casos de alergias más intensas pueden aparecer síntomas de asma como falta de aire, agitación, tos, y chillidos en el pecho. “Si bien un desencadenante frecuente de estos síntomas en la primavera es el polen del plátano, es importante saber que el éxito del tratamiento en buena medida se construye sobre la precisa identificación de la causa”, considera. Para ello se cuenta con un interrogatorio detallado, teniendo en cuenta la época del año, lugar donde vive el paciente, su actividad laboral, pasatiempos, mascotas, antecedentes personales y familiares, entre otros datos.

   Para Chorzepa las pruebas de alergia en piel (testificación cutánea o prick test) es la más útil. No produce dolor, se puede hacer en el consultorio, se puede hacer en niños, es rápida (se obtiene el resultado en 15 minutos). Como inconveniente se puede mencionar que no se puede hacer si el paciente está en tratamiento con antihistamínicos (antialérgicos) como loratadina, desloratadina, cetirizina, etcétera. Estos medicamentos deben ser suspendidos una semana antes de hacer la prueba. Los análisis de sangre se pueden usar en ciertos casos en los que no se puede hacer el “prick test” o para cotejar su resultado en caso de dudas.

   Algunos pacientes requieren estudios de mayor complejidad como la medición del nivel de alergia en general y para determinadas sustancias en las lágrimas. También es posible hacer en centros especializados las llamadas pruebas de provocación específicas. “En estas se desafía al paciente con el posible causante de los síntomas como por ejemplo ácaros o algún determinado polen. Estas pruebas se pueden hacer en la nariz, el ojo o los bronquios según el caso. A intervalos determinados se busca la aparición de síntomas tópicos de alergia, lo cual prueba que esa es la sustancia responsable de las molestias que sufre el paciente”, aclara el especialista.