Viernes 08 de Agosto de 2014
Rosario se mostró solidaria, se mostró presente, y sobre todo se mostró humana, bomberos y rescatistas fueron entonces hermanos y héroes. Ese el espíritu que uno quisiera rescatar a pesar de todo, pero cuesta. En los últimos trescientos sesenta y cinco días que transcurrieron entre marchas del dolor y alegatos, la pena persiste. Las autoridades de la compañía de gas abrieron causas a los familiares de las víctimas porque se animaron a cruzar las puertas de sus oficinas, que no son ni por asomo las puertas a ningún cielo; y muchas personas llevan meses sin gas por cortes preventivos, instantánea respuesta que es acaso la única que reciben. Queda sólo una certeza, ya nunca será lo mismo caminar por el bulevar Oroño a esa altura para nadie, pero para los que estuvimos en la zona, aun no habiendo perdido nada, será la memoria del fuego, de los gritos y del zumbido gigante la que siga sacudiendo nuestros corazones. Hace exactamente un año que la ciudad se hizo escombros de pena, y todavía nos seguimos reconstruyendo, pero seguimos por ventura solidarios y humanos pidiendo justicia, y sabiendo, como escribió el gran poeta uruguayo Mario Benedetti, que el olvido está lleno de memoria.
Emanuel M. Canedo
DNI 35.583.409