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"Cuando gobernamos mujeres hay tendencia a decirnos intolerantes"

La mandataria negó que haya falta de diálogo con el Palacio Vasallo. "Falta mucho para el 2015, cuando se dará el debate político", dijo. La intendenta Mónica Fein percibe en las críticas que le hizo el presidente del Concejo, Miguel Zamarini, un tufillo machista.

Martes 14 de Enero de 2014

La intendenta Mónica Fein tuvo que responder ayer sobre las duras críticas vertidas sobre su persona por el presidente del Concejo Municipal, el también socialista Miguel Zamarini, que la tachó de "intolerante". La mandataria rosarina evitó todo lo posible alimentar una confrontación, pero lanzó su estocada desde la trinchera del género: "Cuando gobernamos mujeres hay tendencia a ponernos en lugar de intolerantes cuando no pensamos igual, y eso no es bueno".

Mientras hacía una recorrida por las remodeladas piletas del Saladillo, Fein fue abordada por la prensa que la interrogó sobre la crispación de las relaciones en el seno del socialismo rosarino.

"No voy a discutir con el presidente del Concejo, lo conozco hace 40 años, dialogo permanentemente, falta mucho para el 2015 cuando se dará el debate político que se tenga que dar, hoy debemos trabajar por la ciudad", dijo la intendenta.

Manifestó que "con el Concejo tengo la obligación de trabajar en forma conjunta, no voy a propiciar ningún debate que sea confrontarlo. La sociedad nos pide acuerdos y diálogo, es mi tarea y la voy a seguir haciendo".

Sobre la queja de Zamarini, que aseguró que no habla con la jefa municipal desde antes del 10 de diciembre, Fein aclaró que "a fines de diciembre tuvimos una reunión del Frente Progresista a la que Miguel (Zamarini) no pudo venir, pero espero que en febrero, en una nueva reunión, creo que se va a sumar".

La mandataria prefirió hablar de otros temas de gestión y destacó que "mañana (por hoy) hay una reunión con los intendentes de Santa Fe en la que buscaremos alternativas" para afrontar el pedido de bono de fin de año de los municipales, y definió que "en lo posible trataremos de evitar un conflicto". Insistió en que "hay que reprogramar las obras de acuerdo al dinero con que se cuente", mencionó los planes de cloacas, la pintura y el arreglo de Fonavi y barrios, y la apertura de calles. También habló de la seguridad y admitió que "en Rosario es muy alto el índice de homicidios y el municipio dará un fuerte impulso a la convivencia ciudadana". Además, se mostró muy contenta porque "se confirmó que avanza el tema del tren a Retiro y vamos a analizar las siete posibilidades (de estación) que tiene Rosario".

Llevada de nuevo a la polémica con el titular del Palacio Vasallo, la mandataria reiteró que "Zamarini es el presidente del Concejo y por lo tanto voy a trabajar de manera permanente". Y, queriendo cerrar el tema con los periodistas, fue más explícita sobre el tema: "No voy a contestar ninguna cuestión que no sea algún debate público".

Sin embargo, añadió que las declaraciones de Zamarini fueron "desafortunadas", y que "discutiremos en el marco del Frente Progresista y trabajaremos soluciones para la ciudad, que es lo que nos pide la gente". Instó a "no generar polémicas innecesarias", y avanzó: "Mi límite es la violencia, la pobreza, la exclusión; lo demás es debate político".

Ingrato. "La verdad que estas declaraciones no son las mas gratas y además de parte de alguien con quien uno tiene una larga trayectoria en común, que haga valoraciones que creo que son desafortunadas, pero la verdad es que no voy a contestar ninguna cuestión que nos lleve a un debate público", señaló.

Al final, Fein expresó la definición más contundente, dando a entender un trasfondo machista en las palabras de Zamarini: "Creo que a veces cuando gobernamos las mujeres hay una tendencia a ponernos en el lugar de intolerantes cuando no pensamos igual, y creo que no es bueno eso. Los que no pensamos igual simplemente pensamos diferente y en el diálogo se pueden encontrar siempre acuerdos y consensos".

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