Cuando agradecer no basta
En la vida pueden ocurrir circunstancias que nos llenan de angustia. Cuando eso ocurre, es cuando aprendemos que hay médicos que agigantan la estatura moral y científica de la medicina. Es por ello que escribo estas líneas.

Lunes 14 de Marzo de 2011

En la vida pueden ocurrir circunstancias que nos llenan de angustia. Cuando eso ocurre, es cuando aprendemos que hay médicos que agigantan la estatura moral y científica de la medicina. Es por ello que escribo estas líneas. Quiero agradecer públicamente el compromiso humano y profesional de los doctores Edgardo Scarafía, Gustavo Welter, Carlos Alasino y Santiago Milano. El mismo agradecimiento quiero hacerlo extensivo a cada uno de los demás profesionales, técnicos, enfermeros, empleados administrativos, mucamas del sanatorio Los Arroyos, del Hospital Italiano y demás efectores de salud, a los que debió concurrir mi esposo para que hoy su perspectiva de vida, sea una esperanza real. Sería injusta si no agradeciera igualmente a la Obra Social de la Universidad Nacional de Rosario, que estuvo siempre presente, y más aún, en el momento más necesario haciéndose cargo de todos y cada uno de los gastos que demandó su tratamiento, y a su personal, que respondió siempre a nuestros requerimientos. Sólo puedo repetir, infinitas gracias a todos.

María Hortensia Moreno,

DNI. 5.134.735