Jueves 25 de Noviembre de 2021
“Siempre me llamó la atención poder contar este tipo de historias. Creo que me ayuda a cuestionar al colectivo, sus formas y privilegios”. Así se refiere el actor, dramaturgo y director Julián Arenas a sus producciones teatrales que con frecuencia abordan en tono de comedia las relaciones entre varones. Una de las obras insignia de Arenas es “Cruising” que dio origen a una saga iniciada en 2016 y que está compuesta por tres partes y el spin off “Pedro y Pato”. A su vez todas ellas descienden de “Me imagino que vendrás acompañado”, de 2012. Ahora llega el turno de una nueva versión de “Cruising” con un elenco mayoritariamente integrado por actores rosarinos. Así, esta versión de “Cruising” desembarcará con su sello local hoy, a las 20 y a las 22.30, en Usina Social (Jujuy 2844). La obra volverá a subir a escena este sábado, también a las 20 y a las 22.30. Las reservas pueden hacerse a través de la cuenta de Instagram @cruising360.
Los artistas de la ciudad son Cristián Ledesma, Rodrigo Osorio, Wenceslao Yessa, Nahuel Días y Franco Lazarte que se suman a parte del elenco original formado por David Scansetti, oriundo de Rosario y radicado en Buenos Aires; Rolando Tabares, formado en la ciudad; la productora Sofía Fontana y todo el equipo de producción también son rosarinos. El equipo se completa con Mathias López, Matías Rodríguez y Julián Arenas, también a cargo de la dirección.
“Cruising”, que tuvo cinco temporadas y giras por diferentes ciudades de Argentina, comienza la última noche del año. Los protagonistas son Pedro, que luego de un año continúa atravesando el duelo por su separación, y su amigo Leandro que para ayudarlo decide planear una aventura en un cruising bar. Allí se encuentran con Dante que los invita a iniciar un viaje a través de las emociones, los vínculos entre varones, el amor, el sexo.
En una nota vía mail con Escenario, Arenas contó el origen de este fenómeno teatral, qué lo llevó a indagar en los vínculos entre varones y cómo la irrupción de las redes sociales y las aplicaciones transformaron o modificaron las formas de relacionarse: “La presencia de las apps son parte de esta crisis. El anonimato, la inmediatez de las redes y apps hacen que muchas veces no seamos responsables ante los vínculos que generamos”, consideró el actor y director.
Luego de cinco años de su estreno original, Arenas continúa proyectado el futuro de los personajes de la obra, que según explicó, aun tienen mucho camino por delante: “La historia continúa explorando otras posibilidades estéticas y de creación. Montar la saga completa en Rosario es una de estas posibilidades, está la idea de publicar las tres obras en un libro y adaptar «Pedro y Pato» para llevarla a escuelas secundarias”.
¿Cómo surge la posibilidad de hacer esta nueva puesta con actores rosarinos?
La idea de realizar “Cruising” con producción rosarina la tengo desde que vine por primera vez en 2016 a traer un espectáculo a la ciudad. Y la posibilidad se dio recién hace meses cuando apareció el espacio donde hacerla y a partir de ahí empezamos con la preproducción del espectáculo. Al margen de pequeñas adaptaciones que tiene el texto en referencia a lugares y dinámicas propias de la ciudad, creo que el hecho de que el elenco en su mayoría y toda la producción sea rosarina hacen que la obra tenga un sello local.
“Cruising” se estrenó en 2016, después vinieron una segunda y una tercera parte. Y ahora vuelve al inicio con esta nueva versión, cinco años después del estreno original. ¿A qué le atribuís la vigencia?
La vigencia que tiene la obra es que su conflicto es universal, cuestiona las formas de vincularnos, habla de responsabilidad afectiva, de relaciones líquidas. Todo eso, pasado por el tamiz del humor y la sensualidad, hacen que la obra siga teniendo vigencia.
¿En qué te inspiraste?
El origen de la saga es una obra de mi autoría, «Me imagino que vendrás acompañado». Allí aparecen Pedro y Leandro, los protagonistas de «Cruising» y estos dos personajes de alguna manera me sirvieron de inspiración para toda la saga. El concepto del periplo del héroe también me ayudó a encuadrar el recorrido que hacen ellos dos en toda la saga.
¿Pensás que las formas de relacionarse cambiaron en los últimos años?
Venimos en un proceso de deconstrucción en la forma de vincularnos. Desde mi mirada, veo que ponemos en conflicto las formas más analógicas y muchas veces ese concepto de relación líquida y falta de responsabilidad afectiva nos deshumaniza un poco.
¿Cuánto influyeron las apps de citas en las formas de conocerse?
La presencia de las apps son parte de esta crisis que te decía antes. El anonimato, la inmediatez de las redes y apps hacen que muchas veces no seamos responsables ante los vínculos que generamos.
Se podría decir que desde tu inicio en el teatro enfocaste tu trabajo en la temática gay. ¿Qué te llevó a indagar en ese tema? ¿Cuáles son las conclusiones que podrías compartir sobre esa experiencia?
Siempre me llamó la atención poder contar este tipo de historias. Creo que me ayuda a cuestionar al colectivo, sus formas y privilegios. Los varones gays, creo que como varones muchas veces repetimos modelos heteronormados y al no cuestionar ni cuestionarnos los seguimos repitiendo dentro de un colectivo. Mis obras tienden a ayudar rompiendo esos modelos.
En “Pedro y Pato” una propuesta de matrimonio desestabiliza a la pareja. Algunos sectores sostienen que el matrimonio igualitario entra en conflicto con la idea del matrimonio como una institución conservadora y patriarcal. ¿Qué opinás de eso?
Ese conflicto del que hablás es real, se percibe y nos desafía a modificar una institución establecida para la heterosexualidad. Al obtener ese derecho largamente postergado hace que sí o sí debamos replantear el concepto tradicional de familia; ese concepto un poco arcaico de la misma como célula de la sociedad se reformula y hace más amplio el término matrimonio, nos abre a diferentes modelos de familias.
La saga “Cruising” tiene tres partes y el spin off “Pedro y Pato”. ¿Cómo sigue la historia?
La historia continúa explorando otras posibilidades estéticas y de creación. Montar la saga completa en Rosario es una de estas posibilidades, está la idea de publicar las tres obras en un libro y adaptar «Pedro y Pato» para llevarla a escuelas secundarias.