Crónicas de la indiferencia
El sistema laboral aún sigue siendo altamente discriminatorio, ya sea por credos, razas o religiones; tampoco se sustraen a este filtro portadores de HIV, embarazadas recientes, diabéticos o enfermos crónicos.

Martes 27 de Julio de 2010

El sistema laboral aún sigue siendo altamente discriminatorio, ya sea por credos, razas o religiones; tampoco se sustraen a este filtro portadores de HIV, embarazadas recientes, diabéticos o enfermos crónicos. Hay sólo algunas concesiones a algunos con capacidades diferentes para mostrar al común de la gente qué abierto es el mercado de empleo, casi como tirar una miga de pan de la mesa servida donde pocos "seleccionados" comen y tantos otros hurgan en el suelo. De las constantes entrevistas rechazadas nunca encontrarás respuestas, aunque la razón sea algo que en días te lleve a una muerte segura. El silencio o la omisión son moneda corriente. Los planes de gobierno incluyen "sólo jóvenes" y si pasaste los 30, despedite, no vale capacidad, voluntad o lo que sea. La indiferencia colectiva juega aquí un papel fundamental para el sostén del sistema. Resignación es lo único que queda, porque una vez más se caerá en la indiferencia.

Carlos Martino, martinocarlos@arnet.com.ar