Jueves 10 de Diciembre de 2015
El gobernador electo de Santa Fe, Miguel Lifschitz, calificó ayer de “una chiquilinada” a la polémica que desembocó en la decisión de la presidenta Cristina Kirchner de no asistir hoy a la jura de su sucesor, Mauricio Macri, en el Congreso de la Nación. En ese sentido, el mandatario provincial saliente, Antonio Bonfatti, enfatizó: “Ni una república bananera hace esto. Me da vergüenza”.
“Estas cosas se arreglan conversando, con un poquito de flexibilidad. Me da la sensación de que la presidenta se pone en un lugar de decisión que le correspondería al gobierno entrante, el que debiera tener la derecha en este caso”, señaló Lifschitz.
Al respecto, el socialista, que mañana asumirá al frente de la Gobernación, agregó: “Esto se podría resolver, no tiene tanta importancia si los atributos se reciben en la Casa Rosada o en el Congreso”.
Asimismo, Lifschitz afirmó que la discusión que se planteó entre Cristina y Macri “tiene que ver con el escenario de la Argentina de los últimos tiempos, de mucha confrontación, a veces por cuestiones menores, como este caso, y con una gran dificultad para establecer marcos más razonables de diálogo y de discusión de los temas”.
“Vale la pena discutir cuando hay cuestiones ideológicas, de principios, pero esto no se justifica”, explicó el gobernador entrante, para luego sentenciar: “Me parece una chiquilinada de figuras de tan importante investidura. El país no merece eso, los ciudadanos comunes tampoco. Estas cosas se arreglan conversando, con un poquito de flexibilidad”.
A su turno, Bonfatti también evaluó la controversia en torno a la ceremonia de cambio de gobierno, que incluso llegó a la Justicia.
“Es de un república de cuarta. Ni una república bananera hace esto. Me da vergüenza, me siento mal como argentino y no quisiera poner la cara en otro país”, sostuvo.
“Esto no tiene antecedentes. Tendría que ser una fiesta, porque si la ciudadanía vota hay que festejarlo. Es un estilo que, por suerte, se termina”, arremetió el socialista.
Tras considerar que la polémica “es una estupidez atómica”, Bonfatti optó por no cargar las tintas sobre ninguno de los dos bandos políticos en pugna. “Tiene dimes y diretes de un lado y del otro”, advirtió.
Además, el mandatario saliente reiteró, en clave de reproche, que nunca fue recibido por Cristina.
“Tiene que ver con una forma de no aceptar el otro, ni las disidencias ni las coincidencias. Hubo una falta de diálogo todos estos años”, indicó.
En ese sentido, Bonfatti argumentó: “Planteamos una alternativa al modelo hegemónico. Cuando Hermes Binner se bajó de la candidatura presidencial amainaron las críticas. Santa Fe fue castigada y ni una sola vivienda se construyó en estos ocho años, todo lo hizo la provincia con dinero propio”.
Fayt participó de su última reunión como juez de la Corte
El juez Carlos Fayt se despidió ayer de la Corte Suprema, después de transitar en ella desde el regreso de la democracia, en 1983, cuando fue propuesto para el cargo por el entonces presidente Raúl Alfonsín, y de resistir en 2015 una embestida kirchnerista para expulsarlo del máximo tribunal debido a su edad.
Fayt, de 97 años, había presentado su renuncia en setiembre pasado, con fecha de ejecución a partir del 11 de diciembre, un día después de que Cristina Kirchner abandonara el Ejecutivo, pese a que ahora se determinó que su mandato finalizaba hoy.
Por una cuestión de cronogramas, la Corte celebró ayer su acuerdo semanal, que habitualmente tiene lugar los martes y que esta vez se postergó por el feriado largo del fin de semana.
La página de internet del Poder Judicial difundió la foto de Fayt en su último acuerdo, junto con sus colegas Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda.
Y, en su última actuación como ministro del alto tribunal, firmó varios fallos, entre ellos uno que frenaba las aspiraciones de Formosa para hacerse de fondos coparticipables y otro que delegaba en la Justicia federal el análisis de un hábeas corpus colectivo para detenidos por causas de lesa humanidad mayores de 70 años.
Desde mañana, el tribunal quedará integrado por sólo tres miembros de un total de cinco, por lo que precisará unanimidad para emitir sus fallos o, en caso de disidencias, recurrir a conjueces hasta completar las vacantes.
Pidieron la indagatoria del canciller saliente Timerman
El fiscal federal Guillermo Marijuán le pidió al juez Rodolfo Canicoba Corral que cite a indagatoria al canciller saliente, Héctor Timerman, por entender que existen pruebas suficientes para que declare como imputado en una causa por el delito de abuso de autoridad.
Canicoba Corral instruye un caso en el que se denunció la arbitrariedad de la Cancillería para ordenar el traslado de Eduardo Angeloz (h) como embajador en Nueva Zelanda.
La denuncia, realizada por Elisa Carrió, sostiene que la medida no respetó la reglamentación que rige la actividad del personal de la Cancillería y fue una represalia a su actividad gremial.
El pedido de indagatoria fue firmado por Marijuán el 4 de diciembre pasado.
Angeloz, hijo del homónimo ex gobernador radical de Córdoba, había participado de las elecciones como candidato a secretario de la comisión directiva de la Asociación Profesional del Cuerpo Permanente del Servicio Exterior de la Nación (lista Unión y Gestión), que obtuvo el segundo lugar en los comicios (noviembre de 2013).