Cristina y un discurso para ella
Lo más importante del discurso de la señora presidenta en la apertura del período legislativo fue, justamente, lo que no dijo y que todo, o casi todo, el pueblo argentino quería escuchar, el...

Jueves 06 de Marzo de 2014

Lo más importante del discurso de la señora presidenta en la apertura del período legislativo fue, justamente, lo que no dijo y que todo, o casi todo, el pueblo argentino quería escuchar, el problema de la inflación, la inseguridad y también la monumental corrupción de los funcionarios del gobierno. No habló de la inflación, pues frente al desquicio económico y, en consecuencia, el avance de la pobreza, el gobierno reconoce que no tiene o no sabe qué hacer. Lo mismo la inseguridad, donde los asesinatos, robos y la libertad de acción del narcotráfico hoy se han hecho dueños del país y los habitantes vivimos en un clima de terror. El larguísimo, aburrido, hueco y patético discurso de la presidenta fue tan sólo un discurso para festejarse, alabarse, o sea una retórica para su ego. Es decir, habló para ella, sin interesarle un pito de la realidad del país, gozando de la música de los aplaudidores obsecuentes que viven a costa del Estado. Especialmente a costa del hambre y sufrimiento de cinco millones de jubilados, a los que en una actitud cínica les aumentó, como castigo, un irrisorio porcentaje del 11,31% en sus miserables remuneraciones. Estamos muy mal y vamos para peor.

DNI 6.347.664