Viernes 07 de Agosto de 2015
Reflexiono sobre un hecho si se quiere menor, como que Mirtha Legrand haya planteado desde su posición de ciudadana con derecho de opinión que Cristina es una "dictadora". Lo comparto, técnica y éticamente, pues no se es demócrata por el voto aborregado sino por la gestión institucional proba y abierta, por lo que le ha generado desde "repudios discriminatorios de edad" —igual que al juez Fayt— hasta proyectos de diputados y senadores repudiando sus dichos. Es lo único que hacen los lacayos que hemos sabido elegir como representantes del Pueblo. Definitivamente, todo instrumento útil en manos kirchneristas se vuelve sucio. Cuando el kirchnerismo planteó como otra de su metodología de lucha del "vamos por todo" la ley de Medios, uno de los argumentos centrales era la "libertad de expresión, su democratización y popularización", entre otras cosas. Aún los que creímos que podía ser —con reformas— una ley superadora, no teníamos dudas de que en manos de un gobierno corrupto y mentiroso, tener aprisionada a la prensa, por díscola que fuera, era peligroso.
Mario A. Pilo