Martes 09 de Abril de 2013
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner resaltó ayer la tarea solidaria de la militancia, al responder a una joven que le envió una carta, y allí, tras mencionar al coordinador de la ayuda, el diputado e hijo de desaparecidos Horacio Pietragalla, le expresó que "es bueno ver (ayudar) a jóvenes, que tendrían derecho a estar enojados y desconfiar de todo y de todos y sin embargo, no; a lo mejor es cuestión de ADN".
Cristina publicó ayer en sus cuentas oficiales de Facebook y Twitter una carta destinada a Cecilia Cavallaro, una joven que días atrás, en la cuenta oficial de Facebook de Cristina le había agradecido la "excelente gestión" en torno a la ayuda por las trágicas inundaciones de La Plata, y le solicitó que en la zona platense de Villa Elvira llegara esa ayuda "priorizando las urgencias".
La presidenta publicó la respuesta: "Quiero contarte que llegamos a las familias del arroyo Maldonado gracias a tu mensaje del sábado. Es lógico que tengas dudas y está bueno que las expreses. Te envío las fotos por si no pudiste enterarte del trabajo realizado por un grupo de jóvenes militantes".
Tras publicar en su cuenta un álbum con la tarea solidaria desplegada por los jóvenes, la jefa de Estado prosiguió: "Los chicos salieron desde la Facultad de Periodismo y fueron hasta el lugar con maderas, chapas, colchones y todos los elementos para ayudar al prójimo".
"El responsable del grupo es Horacito Pietragalla, diputado nacional, hijo de detenidos desaparecidos. Nunca conoció ni conocerá a sus padres. No sé si te interesa el tema pero es bueno ver a jóvenes, que tendrían derecho a estar enojados con el mundo y desconfiar de todo y de todos y sin embargo, no. A lo mejor es cuestión de ADN, no?", le contó Cristina.
A la vez, Cristina relató en su carta: "Me acuerdo del último cumple de Néstor (25/2/2010). Horacito estaba junto a Abuelas y Madres de Plaza de Mayo en Olivos. Riéndose se acercó a Néstor y a mí y nos dijo: «Ya que no puedo sacarme una foto con mis viejos me saco una con ustedes»". Y siguió: "Se me aflojaron las piernas y casi me pongo a llorar, la foto la tengo en mi despacho en la Rosada. Estoy con una cara, haciendo pucheros, él y Néstor riéndose".