Sábado 07 de Febrero de 2009
El premier italiano Silvio Berlusconi dio anoche otra vuelta de tuerca en su intento para evitar la eutanasia de la joven Eluana Englaro.
Horas después de que el presidente de la República, Giorgio Napolitano, se negara a firmar el decreto ley aprobado ayer a la mañana en el Consejo de Ministros, el gobierno italiano ha optado por sacar adelante un proyecto de ley para tratar de impedir la suspensión de la alimentación y la hidratación a Eluana, en estado de coma vegetativo desde 1992 a raíz de un accidente automovilístico.
"Hemos adoptado el mismo texto que el decreto de hoy (por ayer), sólo que bajo la forma de proyecto de ley", informó en rueda de prensa Berlusconi, después de un Consejo de Ministros extraordinario convocado tras la negativa del presidente de la República, Giorgio Napolitano, a firmar el decreto ley.
Premura. Ese texto, según el primer ministro, será enviado al Senado para que convoque de forma inmediata a sus grupos políticos con el fin de agilizar los trámites para prohibir que se continúe con el proceso de reducción de la alimentación e hidratación a Eluana en la clínica La Quiete de Udine (noreste de Italia).
A pesar de que el gobierno ha dado luz verde al texto en tiempo récord, la ley no podrá ser aprobada hasta el lunes o el martes.
"Creo que el presidente del Senado convocará enseguida a los jefes de los grupos políticos y que después los grupos decidirán cuándo se podrán reunir", afirmó Berlusconi en relación con el proceso que se abre tras la aprobación del proyecto de ley.
Rápida respuesta. "Si hay voluntad de hacerlo, y de hacerlo rápido, creemos que puede haber una respuesta del Parlamento en poquísimo tiempo", agregó.
Esta iniciativa era una de las medidas que Berlusconi contemplaba si Napolitano no firmaba un decreto extensivo a cualquier persona en Italia, aprobado por el Consejo de Ministros ayer.
El primer ministro italiano se había adelantado a la anunciada negativa de Napolitano (que cree que la medida puede ser inconstitucional) al afirmar que en ese caso "invitaríamos inmediatamente al Parlamento a reunirse y a aprobar en dos o tres días una ley".
La reducción progresiva de los nutrientes que son provistos a Eluana por sondas ha comenzado ayer y, aunque es un proceso impredecible, los médicos calculan que la mujer, de 38 años, podría tardar entre dos y tres semanas en morir.