Martes 09 de Abril de 2013
Según un informe oficial de 2011, la cifra total de víctimas de crímenes de lesa humanidad en Chile llega a las 40 mil personas. Augusto Pinochet Ugarte (1915-2006) era comandante en jefe del ejército cuando en septiembre de 1973 dirigió el golpe contra el gobierno legítimo de Allende. Se convirtió en jefe de la junta militar que gobernó al país hasta que en 1988, después de un plebiscito de signo contrario, anunció que conservaría la presidencia hasta 1990.
Las elecciones de 1989 lo obligaron a ceder el cargo a Aylwin, aunque continuó como jefe supremo del ejército. En 1998 fue reclamado por la Justicia española por sus crímenes. Entre 1973-1990, en Chile los derechos humanos fueron sistemáticamente violados por la dictadura militar, con el apoyo de las clases acomodadas del país. La represión incluyó detenciones arbitrarias, secuestro, prisión, torturas, asesinatos, desapariciones forzosas, exilio, cementerios clandestinos.
El 18 de agosto de 1811, el presidente Sebastián Piñera recibió un informe sobre la cantidad real de personas que sufrieron algún tipo de violación de derechos humanos de tinte político entre 1973 y 1990.
"Se presentaron ante la comisión 32 mil personas que declararon sentirse víctimas de los agentes del Estado en la época de la dictadura. De ellas calificaron 9.794 por violaciones a los derechos humanos y se constató que había 30 nuevos casos de desaparición forzada", señalaba María Luis Sepúlveda, presidenta de la Comisión Valech, que lleva al nombre del monseñor Sergio Valech, quien presidió el ente hasta su muerte en 2010.
La cifra oficial de víctimas de crímenes de lesa humanidad por parte del Estado chileno, en dicho período de tiempo, se contabilizaba en casi 29 mil. Ahora, con las últimas averiguaciones la cifra subiría hasta 38 mil, de los cuales unos tres mil corresponde a fallecidos.
En septiembre de 2009, el juez Víctor Montiglio encausó y condenó a 120 ex agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (Dina), principal aparato represor en el que actuaban uniformados de todas las ramas castrenses. Ya se hallaba detenido el ex general Manuel Contreras Sepúlveda.