Martes 27 de Noviembre de 2012
Los tres detenidos en el contexto del asesinato de un hombre a la salida del boliche céntrico Zoom se enteraron ayer, al llegar a Tribunales,que enfrentarían una acusación mucho más seria que la pensada. Los tres aparecían como los amigos de Gustavo Serra, el joven acribillado de ocho disparos, pero la jueza Roxana Bernardelli les terminó imputando el delito más grave: los interrogó como autores, coautores o partícipe del homicidio. Y los dejó presos.
Los tres imputados aparecían ayer no como sospechosos de disparar los tiros mortales el sábado a las 9.30 de la mañana en la cochera de Maipú 862, contigua al boliche Zoom, sino como los que llevaron a Serra al Hospital Clemente Alvarez en un Peugeot 307 bordó chapa HNU 374. Los habían detenido porque por varios testigos se supo que uno de los tres abrió fuego contra el Chevrolet Astra rojo en el que escapaban los que habían matado a corta distancia a Serra. Sin embargo el criterio de la jueza es que en una situación tan poco clara no es posible descartar nada. Incluso que tengan que ver con el asesinato. "No será la primera vez que se descubra que alguien que parece brindar ayuda en realidad propició el delito. Habrá que descartarlo", indicó una fuente de la causa.
Los tres detenidos son Rubén Darío R., de 30 años, domiciliado en barrio Las Flores; Juan José G, de 35, y Alejandro Fabián C., de 27, ambos con dirección en barrio Las Delicias, en zona sur. Al primero se le atribuye haber disparado contra los ocupantes del Chevrolet Astra en el que se encontraba el homicida de Serra sacando medio cuerpo por la ventanilla del Peugeot 307. El único que aceptó declarar fue Alejandro C. Los otros dos eligieron la abstención.
El asesinato de Serra fue a las 9.30 del sábado en el estacionamiento por una situación poco clara. Fuentes policiales contaron ayer que Serra vivía en Moreno al 5400, trabajaba en la General Motors y acababa de recuperarse de una fractura de un brazo. Sobre los ocupantes del Astra rojo la policía no tenía ayer noticias. Pero fuentes allegadas al caso sugieren que entre los agresores está un hombre apodado Ojudo que vive a cuadras de donde residía Serra.
Las personas implicadas en este incidente habían estado en el boliche Zoom que el domingo fue clausurado por la Municipalidad de Rosario. Pero el homicidio ocurrió en el garaje. Serra recibió ocho tiros a corta distancia: cinco en las piernas, uno en el mentón, la espalda y la ingle.